Con la llegada de las vacaciones de diciembre y enero, las autoridades ambientales encendieron las alertas por el incremento del tráfico ilegal de fauna y flora silvestre en el centro del país. La Secretaría Distrital de Ambiente, en articulación con la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), la Unidad de Parques Nacionales Naturales, Corpoguavio, Corporinoquía y la Gobernación de Cundinamarca, hicieron un llamado urgente a la ciudadanía para denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con este delito ambiental.
Según las autoridades, el aumento de turistas y desplazamientos durante la temporada de fin de año es aprovechado por redes criminales que extraen animales de sus hábitats naturales para comercializarlos como mascotas, regalos o supuestos amuletos, especialmente en carreteras nacionales y terminales de transporte.

“El centro del país, puntualmente Bogotá, es utilizado por los criminales como un punto de conexión para comercializar ilegalmente animales silvestres a destinos nacionales e internacionales. Por eso lideramos acciones clave para mitigar este delito e invitamos a los ciudadanos a ser guardianes de la vida silvestre”, aseguró la secretaria de Ambiente de Bogotá, Adriana Soto, quien reiteró la importancia de denunciar a través de la Línea Nacional 123 y los canales oficiales de la entidad.
De acuerdo con cifras del Comité Interinstitucional para el Control del Tráfico Ilegal de Flora y Fauna Silvestres de Cundinamarca y el Distrito Capital, durante 2024 más de 600 animales —entre aves, reptiles y mamíferos— fueron recuperados en operativos realizados por las autoridades ambientales.

Desde la CAR, su director Alfred Ignacio Ballesteros recordó que “la naturaleza no es un adorno ni un regalo navideño. Cada especie cumple un papel vital en nuestros ecosistemas y arrancarla de su hábitat es condenarla a la muerte”. El funcionario señaló que el trabajo articulado entre entidades busca frenar un delito que afecta gravemente el equilibrio ambiental.
Flora silvestre, también en riesgo
Las autoridades advirtieron que no solo la fauna se ve afectada en esta temporada. El uso de musgos, líquenes, orquídeas silvestres y otras especies vegetales para la elaboración de pesebres y decoraciones navideñas también pone en riesgo los ecosistemas, ya que estas plantas cumplen funciones clave en el sostenimiento de los bosques y en el hábitat de numerosas especies animales.

Según la Ley 2111 de 2021, el aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables puede acarrear multas entre 134 y 43.750 salarios mínimos legales mensuales vigentes, además de penas de prisión que van de 60 a 135 meses, es decir, hasta 11 años de cárcel.
Finalmente, las autoridades reiteraron el llamado a denunciar cualquier caso de tráfico, comercialización o tenencia ilegal de fauna y flora silvestre a través de los siguientes canales: Policía Nacional (123), Secretaría Distrital de Ambiente (318 827 7733), CAR y Gobernación de Cundinamarca (316 524 4031), Parques Nacionales Naturales (322 947 1031), Corpoguavio (314 395 7802) y Corporinoquía (310 871 2407).







