En un contexto donde la escasez de agua se convierte en una preocupación creciente, los municipios de Cogua, Tausa y Nemocón han decidido unir fuerzas para garantizar la sostenibilidad de este recurso vital. En una reciente reunión, los alcaldes de estos municipios, junto con el alcalde de Zipaquirá, Fabián Rojas, anunciaron la creación de una “bolsa común” destinada a la adquisición de terrenos en Laguna Verde, un área importante para la conservación del agua.

Este esfuerzo conjunto surge como respuesta a la alarmante disminución de las disponibilidades de servicios públicos y aumento de licencias en la última década, un fenómeno que ha puesto en jaque la planificación y gestión del agua en la región. Rojas enfatizó la importancia de tomar decisiones responsables, resaltando que el 70% del suministro de agua de Zipaquirá proviene de la Represa del Neusa, lo que subraya la necesidad de proteger las fuentes hídricas.
La iniciativa no solo busca asegurar el acceso al agua en el futuro, sino también establecer un modelo de colaboración entre los municipios y la Corporación Autónoma Regional (CAR). Se espera que la CAR iguale la inversión realizada por los municipios, lo que permitirá la compra de terrenos que serán destinados a la reserva hídrica. Esta estrategia es fundamental para enfrentar los desafíos que presenta el cambio climático y el crecimiento urbano desmedido.
Además, los alcaldes han manifestado su preocupación por la situación actual del agua en los municipios, donde se han registrado momentos difíciles en el suministro. La limpieza de la represa del Neusa es otro de los proyectos en marcha, que busca aumentar la capacidad de almacenamiento y mejorar la calidad del servicio de agua en las comunidades afectadas.

La colaboración entre Cogua, Tausa, Nemocón y Zipaquirá representa un paso significativo hacia la gestión sostenible del agua, un recurso que no solo es esencial para la vida diaria, sino también para el desarrollo económico y social de la región. La unión de esfuerzos y recursos es un ejemplo de cómo las comunidades pueden trabajar juntas para enfrentar retos comunes, garantizando así un futuro más seguro y sostenible para las próximas generaciones.
En conclusión, la creación de esta bolsa común es un llamado a la acción para todos los municipios de la región. La gestión del agua debe ser una prioridad, y la colaboración intermunicipal es clave para asegurar que todos los ciudadanos tengan acceso a este recurso vital. La responsabilidad compartida y la planificación estratégica son fundamentales para enfrentar la crisis hídrica que se avecina.