El pasado 7 de agosto, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), a través de un comunicado de prensa, anunció que la Dirección Regional Rionegro “materializó una medida preventiva en el municipio de Paime por vertimientos de aguas residuales sin tratamiento provenientes de la operación de beneficio animal (tipo planchón), lo que genera una afectación directa al recurso hídrico en la inspección de Tudela”.

Según el documento, los funcionarios de la CAR constataron la existencia de residuos provenientes del sacrificio de ganado en condiciones sanitarias inadecuadas, sin la infraestructura mínima requerida para el manejo adecuado de los residuos líquidos y sólidos. Además de evidenciar canales artesanales por los cuales se conducen vertimientos con alta carga contaminante hacia una zanja conectada con la quebrada Montero. Infraestructura que estaría ubicada al interior de la ronda de protección de la quebrada.

De igual forma, informaron que se evidenció que las aguas residuales generadas por el sacrificio de ganado eran vertidas sin ningún tipo de tratamiento, lo cual representa una amenaza directa para el ecosistema y la salud de las comunidades cercanas. Esta situación infringe lo dispuesto en el Decreto 1076 de 2015, que prohíbe expresamente los vertimientos sin tratamiento previo.
La CAR recuerda que todas las actividades que generen vertimientos a cuerpos de agua deben contar con el debido permiso ambiental; por lo que ordenó la suspensión inmediata de los vertimientos líquidos y sólidos, así como la disposición inadecuada de residuos, hasta tanto no se garantice la implementación de un sistema de tratamiento de aguas residuales.

“Esta medida preventiva se toma con el fin de preservar y conservar la quebrada Montero. Esta fuente hídrica ha sido afectada por la disposición inadecuada de residuos provenientes de actividades de sacrificio de ganado. Invitamos a la comunidad a abstenerse de realizar estas actividades que van en contra de los recursos naturales”, expresó Alejandro Fiquitiva Casallas, director de la Regional Rionegro de la CAR.
De esa manera, la entidad insiste en la importancia de la implementación de sistemas de tratamiento de aguas residuales acorde con la actividad desarrollada y se cumplan con las medidas mínimas de manejo ambiental exigidas.







