La Gobernación de Cundinamarca informó el pasado 16 de marzo que estos municipios anunciaron la entrega de sus Planes de Movilidad Sostenible y Segura, construidos a partir de diagnósticos específicos en cada territorio, y que servirán como hoja de ruta para los próximos 12 años, con el objetivo de mejorar la organización del tránsito y su articulación con proyectos regionales como el RegioTram Norte.
En un paso decisivo para el ordenamiento del territorio y la eficiencia en los desplazamientos de miles de cundinamarqueses, la Gobernación de Cundinamarca, a través de la Secretaría de Movilidad, oficializó la entrega de los Planes de Movilidad Sostenible y Segura (PMSS). Estos instrumentos técnicos se convierten en la brújula que guiará la infraestructura y el tránsito de cuatro municipios clave de la Sabana durante la próxima década.

La formulación de estos planes, que proyectan acciones hasta el año 2038, contó con una inversión de $3.350 millones mediante un convenio con Findeter. El objetivo es claro: preparar a los municipios para la llegada de grandes proyectos de transporte masivo y reducir la brecha de conectividad con la capital del país.
“Los PMSS integran estrategias en movilidad activa, seguridad vial y logística urbana, articulándose con proyectos estratégicos como el RegioTram Norte, el Tren de Zipaquirá y el cable aéreo de La Calera”, explicó Sandra Burgos, gerente de Estudios Sectoriales.
Cada territorio cuenta con necesidades específicas y proyectos de alto impacto que buscan transformar la experiencia de viaje de sus habitantes:
En el municipio de Chía: con una inversión de $376.219 millones, la más robusta frente a los demás municipios, se enfocará en 13 proyectos de gran envergadura. Según la Gobernación de Cundinamarca, destacan la adecuación de la Avenida Pradilla, la creación del Nodo Intermodal La Caro y la proyección de la vía San Jacinto. El plan busca que Chía deje de ser un punto de embotellamiento para convertirse en un articulador fluido con la red ferroviaria regional.

En Zipaquirá: se proyectan inversiones por $272.080 millones. El enfoque principal, según el gobierno departamental, estará en facilitar el acceso al sistema de transporte regional a través de ciclorrutas y ejes de “primera y última milla”. Entre los 11 proyectos priorizados sobresale el corredor activo “Domo Salino” y la interfaz intermodal, diseñados para fomentar el turismo y la movilidad sostenible.

En Cajicá: Con un presupuesto estimado de $143.070 millones, se ejecutarán 10 proyectos estratégicos. El plan prioriza las zonas centro tácticas y los tramos de ciclorrutas regionales, consolidando entornos seguros que protejan a los actores viales más vulnerables y mejoren la conexión con los municipios vecinos.

En la Calera: Con una inversión de $48.161 millones, este municipio se centrará en la pacificación del tránsito y la señalización. Debido a su geografía y vocación, el plan apuesta por corredores bici-turísticos, senderismo y la adecuación de accesos rurales, además de fortalecer los entornos escolares seguros.

La entrega de estos planes dota a las administraciones locales de las herramientas técnicas necesarias para gestionar recursos y ejecutar obras con una visión de largo plazo. Con esta hoja de ruta, Cundinamarca no solo busca organizar el caos vehicular actual, sino garantizar que la infraestructura del futuro, como el tren de cercanías, cuente con una malla vial y peatonal que la soporte de manera eficiente.







