En un significativo avance para la infraestructura vial de la ciudad, el concejal Rigoberto Cañón anunció la gestión de cinco proyectos de placa huellas ante el Gobierno Departamental. Esta iniciativa, fruto de un trabajo coordinado con presidentes de Juntas de Acción Comunal (JAC), líderes locales y la propia comunidad, intervendrá cinco tramos en diferentes sectores de Zipaquirá.
Con un presupuesto estimado que ronda los 500 millones de pesos, el proyecto se enfocará en optimizar la movilidad y conectividad, tanto en núcleos urbanos vulnerables como en veredas estratégicas. Cañón informó que el proceso contractual ya ha sido formalizado por la administración departamental a través del Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca (ICCU). Los sectores beneficiarios de estas obras serán el barrio San Miguel, la vereda La Granja, la vereda Barandillas, y el sector que comprende Barandillas y Aposento Alto.

Según destacó el concejal Cañón, el logro de esta gestión parte de la premisa de “siempre escuchar a las comunidades”, identificando las necesidades más apremiantes en terreno. La materialización de estas obras ha sido posible gracias al respaldo de la diputada Angelica Gómez, del gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, el Alcalde de Zipaquirá Fabian Rojas y presidentes de las Juntas de Acción Comunal.

La ejecución de estas cinco placa huellas, según Cañón, esperan que “mejore la calidad de vida de las familias, la movilidad de su sector y valoricen los predios donde se van a intervenir las obras”. Con este anuncio, el concejal Rigoberto Cañón reafirma su compromiso con el desarrollo integral de las comunidades y la atención directa a las necesidades de los barrios y veredas que requieren mayor inversión social y de infraestructura en la “Ciudad de la Sal”.






