“Tras Sudán y Venezuela, cerca de 400.000 personas colombianas solicitaron asilo en 2024 en muchos países del mundo, lo que da una idea de la persistencia de la violencia y del movimiento de la gente por defender su vida” se lee en el prólogo escrito por Carlos Martín Beristain, Excomisionado de la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad de Colombia para el informe “Exilio: Un viaje entre el desarraigo y la esperanza” publicado por ACNUR Colombia (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados).

Dicho informe revela una serie de cifras que corresponden a la situación migratoria de colombianos en el mundo debido a la violencia del país. “Hay 29.091 personas víctimas del conflicto armado y la violencia incluidas en el Registro Único de Víctimas (RUV), bajo la categoría de víctimas en el exterior,” se lee. “Estas personas declararon ante la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV) que, mientras vivían en el país fueron víctimas de hechos tales como desplazamiento forzado (23.874 personas, 55%), amenaza (14.749 personas, 34%), homicidio de algún familiar (3.725 personas, 8%), pérdida de bienes muebles e inmuebles (1.332 personas, 3%), por mencionar aquellos hechos victimizantes con los índices más altos reportados en el RUV. La UARIV reporta los 20 países que albergan el mayor número de colombianos exiliados y víctimas en el exterior.”
La metodología usada para la realización de gran parte del informe, fue a través de la implementación de 38 entrevistas (11 individuales y 27 grupales) diseñada por el
equipo de ACNUR en Colombia y aplicadas por funcionarios de la misma entidad en Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, España, Ecuador, Francia, México, Panamá, Paraguay y Suiza.
“El objetivo principal de consulta era conocer y actualizar la información sobre la situación de la población colombiana exiliada y víctima que se encuentra en el exterior, en relación con: percepción sobre la situación actual del país, acceso a derechos en el marco de la Ley 1448 de 2011 (concerniente a ayuda humanitaria, atención, asistencia y reparación de las víctimas), expectativas en relación con la reparación a sus derechos y posible intención de retorno”, se lee en el informe. Éste, documentó que 393.000 personas presentaron solicitudes formales de asilo entre enero y diciembre de 2024, la cifra más alta registrada para la población colombiana en los últimos 18 años.
“El dolor se relativiza porque comprendes que el exilio es un derecho humano. El sufrimiento y angustia que tienen los familiares y compatriotas es injusto por derecho. ¡Querer hacer lo mejor no solo por ti, sino por aquellos que representas y no pudieron salir a encontrar soluciones”, dijo una de las personas entrevistadas en Francia, el 31 de enero de 2025.
Respecto a la idea de retornar, las respuestas demuestran un fuerte desinterés por regresar a Colombia. “En los 26 grupos focales se expresó que, debido a que persisten violaciones de derechos humanos y afectaciones en el marco del conflicto armado y la violencia, el país no ofrece garantías de seguridad y de no repetición para un eventual retorno. Las personas tienen temor de ser revictimizadas”.
“Tengo sueños de volver. Me encantaría volver a subirme a un árbol de mangos y tocar la tierra de la finca, pero todavía está el peligro”, señaló una persona entrevistada en Argentina, el 14 de noviembre de 2024.
Lo que deja entrever este informe, es que aunque necesario, es insuficiente para conocer la situación actual de los colombianos que solicitan asilo en otros países. Por lo que se hace indispensable fortalecer las herramientas de registro de información y caracterización de las personas exiliadas, con el objetivo de responder a las condiciones específicas con enfoque de género, edad y diversidad. “Esto permitirá la adecuación de las políticas públicas para la atención integral a esta población, acceso a la justicia y garantías de no repetición”, concluye el informe.







