En el marco de las sesiones extraordinarias del Concejo Municipal de Zipaquirá, los cabildantes avanzaron en el estudio de tres proyectos de acuerdo considerados clave para la vigencia fiscal de 2025. Tras las sesiones de ilustración y debate correspondiente, las tres iniciativas fueron aprobadas.
El primer proyecto aprobado fue el Acuerdo N° 21, mediante el cual se realiza una modificación parcial al Estatuto Tributario Municipal. Esta iniciativa busca ajustar disposiciones relacionadas con el plazo para el pago del impuesto predial y el impuesto de industria y comercio, así como el incremento de las tarifas que se aplican a los contratos con entidades públicas para financiar actividades culturales y deportivas, que son conocidas como estampillas, y, finalmente, modificar la tasa por uso de bienes de uso público y/o propiedad del municipio. Durante su estudio, el proyecto fue analizado por comisión tercera y discutido en plenaria, logrando el respaldo mayoritario de los concejales.

El concejal ponente de este proyecto, Pedro Pablo Alvarado, enfatizó que estos instrumentos “buscan garantizar que la consecución de los recursos públicos principalmente aquellos que se destinan específicamente para el tema del tributo y el fisco, logren desarrollar a feliz término las metas del plan de desarrollo”.
A pesar que este proyecto fue aprobado por la mayoría de los concejales, Daniela Bastidas, quien votó en contra, argumentó los motivos de su voto al encontrar “poco nivel de tecnicismo” al bajar “ligeramente” los porcentajes por mil en el sector industrial y agroindustrial, el cual inicialmente pasaba del 13% al 9%, propuesta realizada por el gobierno municipal. Luego se propuso dejarla al 11%, la cual alcanzó a ser aprobada, pero finalmente luego de una revisión, se dejó como inicialmente se había presentado, quedando en un 9%. Esta “ligereza” en los cambios fue duramente criticada por la concejala. “Aquí estamos evidenciando una irresponsabilidad absoluta con los contribuyentes”, dijo durante el debate realizado en plenaria.

Así mismo, fue aprobado por la mayoría de los concejales, el Proyecto de Acuerdo N° 22, que contempla modificaciones al presupuesto de rentas, recursos de capital y de gastos para la vigencia comprendida entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025. Este ajuste presupuestal permitirá redistribuir y armonizar los recursos municipales de acuerdo con las prioridades de la administración, garantizando la continuidad de programas, proyectos y compromisos financieros del próximo año.

Otro de los proyectos aprobados, fue el acuerdo N° 23, por medio del cual se realizó la modificación del acuerdo N°08 de 2014. Las modificaciones comprenden el funcionamiento del cuerpo colegiado de las Juntas Administradoras Locales (JAL), contemplando un incremento en los honorarios de las sesiones de los ediles, un aumento en el número de sesiones ordinarias, creación de mesa directiva, otorgar potestad a los ediles de citar a los secretarios del despacho y a la personera municipal, creación de “proyectos de acuerdo locales”, entre otras modificaciones.

El concejal ponente de esta iniciativa, Damian Rincón, resaltó en medio del segundo debate realizado en plenaria, que este proyecto “tiene un objetivo claro y legítimo: fortalecer la institucionalidad administrativa y democrática de las JAL. Estas no son figuras decorativas, son una expresión directa de la democracia participativa creada por la constitución para acercar el Estado a la comunidad”. Rincón complementó su ponencia argumentando la viabilidad técnica, jurídica y financiera que tiene este proyecto, “reconocer la labor de los ediles no debilita el municipio, por el contrario, lo fortalece. Exigirles transparencia no es un castigo, es un buen gobierno” finalizó.

A pesar de que esta iniciativa tuvo la mayoría de votos a favor, los concejales Danilo Riaño y Roberto Mendez, quienes votaron en contra, expresaron que este proyecto “deja por fuera la posibilidad de pactar las Unidades de Valor Unitario (UVT) (:..) y que al día de hoy la administración municipal tiene un gran cantidad de gastos, que, desde nuestro punto de vista, son gastos innecesarios” afirmó Mendez durante el segundo debate.
En concordancia con este argumento, el concejal Camilo Calderón, expresó que si bien gracias al trabajo realizado en comisión tercera, de las proposiciones realizadas y la voluntad para corregir los cambios sugeridos “el proyecto sale mucho más fortalecido”. Sin embargo, el concejal se sumó al desacuerdo sobre el incremento mínimo de UVT. “No nos podemos apartar de que ojalá el proyecto de acuerdo hubiera contemplado, como establece la ley, el aumento a las 2 UVT, que es lo mínimo que se merecen nuestras JAL en reconocimiento a su trabajo”

Con estos avances, las sesiones extraordinarias dejan un balance en materia normativa, financiera y política para Zipaquirá, que espera fortalecer lo pactado en el plan de desarrollo de la actual administración.







