La jornada electoral del pasado 8 de marzo de 2026 dejó un balance de 25 reportes ciudadanos sobre posibles irregularidades y delitos electorales en el departamento de Cundinamarca, posicionándolo entre los territorios con niveles intermedios de alertas a nivel nacional.
Según el informe de cierre de la Misión de Observación Electoral (MOE), la vigilancia ciudadana permitió identificar focos de preocupación en diversos municipios del departamento, destacando casos en municipios como Flandes, Chía, Soacha, Pacho, Zipaquirá, Cogua, Cota, La Mesa, Mosquera, Silvania y Sutatausa, entre otros.
A nivel departamental, Cundinamarca representó el 4% del total de los 564 reportes recibidos por la plataforma “Pilas con el Voto”, todos ellos concentrados en las elecciones al Congreso de la República. En el desglose por municipios, Flandes encabezó la lista regional con 6 reportes, seguido de cerca por Chía y Soacha con 5 casos cada uno, y Pacho con 4 denuncias ciudadanas.

Otros municipios como Zipaquirá registraron 2 reportes, mientras que una amplia lista de localidades, incluyendo Anolaima, Cajicá, Cogua, Cota, La Mesa, Mosquera, Silvania y Sutatausa, reportaron un caso individual cada una. Adicionalmente, el municipio de Tocancipá también figuró en los registros de la plataforma con un reporte sobre posibles anomalías durante la jornada.

Aunque el informe resalta que el volumen de reportes no necesariamente equivale a la incidencia real de delitos, sí pone de manifiesto preocupaciones recurrentes relacionadas con el actuar de las autoridades electorales y la libertad del voto. “Es importante señalar que la distribución territorial de los reportes recibidos a través de Pilas con el Voto no necesariamente refleja la incidencia real de irregularidades electorales, sino que puede estar influenciada por distintos factores”, señala el informe. Estos factores, según la MOE, corresponden a los “niveles de acceso a conectividad” “canales digitales de reporte”, el “grado de conocimiento y difusión de la herramienta en los diferentes municipios”.

A nivel nacional, la categoría con más quejas fue la de irregularidades por parte autoridades electorales (43.26%), incluyendo situaciones como la entrega de tarjetones no solicitados o el uso de celulares en las mesas. En Cundinamarca, el panorama municipal también se vio afectado por factores externos; específicamente en Melgar, las fuertes lluvias obligaron al traslado de un puesto de votación en la Institución Educativa Sumapaz, afectando la logística para los sufragistas locales.

El cierre de este proceso electoral en Cundinamarca deja un llamado de las organizaciones civiles hacia la Registraduría Nacional para fortalecer la capacitación de los jurados y mejorar la señalización de protocolos de inclusión, especialmente para personas trans y con discapacidad, tras detectarse barreras de movilidad en el 22% de los puestos observados en el país.
Con la información recopilada en los municipios cundinamarqueses, la MOE procederá a remitir estos reportes a la Unidad de Recepción Inmediata para la Transparencia Electoral (URIEL) para que las autoridades competentes inicien las verificaciones y acciones legales correspondientes.







