El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) informó que la tasa de desempleo en Colombia cayó al 8,6% en agosto de 2025, cifra que representa una disminución de 1,1 puntos porcentuales frente al mismo mes del año anterior y que se constituye en la más baja de toda la serie histórica.
Según el comunicado realizado por esta entidad, la población ocupada aumentó en 393 mil personas, principalmente en industrias manufactureras, construcción y transporte. Las ciudades con menor desempleo fueron Medellín (6,4%), Villavicencio (7,3%) y Cali (7,8%), mientras que Quibdó (24,4%), Riohacha (14,2%) e Ibagué (12,5%) registraron las cifras más altas.
El informe también destaca una reducción en el desempleo juvenil, que pasó al 14,8% en el trimestre junio-agosto, y una leve baja de la informalidad laboral a nivel nacional, aunque en las 23 principales ciudades la informalidad aumentó al 43,4%. Así mismo, frente a la tasa de desocupación por sexo, las mujeres continan siendo el pocentaje mayor para el desempleo, ocupando el 11,2% de las mujeres, mientras un 6,7% se registra en hombres.
#Brecha I En agosto de 2025, la tasa de desocupación para el total nacional en los hombres fue del 6,7% y para las mujeres del 11,2%. Esto significó una brecha de 4,5 puntos porcentuales. pic.twitter.com/s19l2fGEJ2
— DANE Colombia (@DANE_Colombia) September 30, 2025
Voces críticas frente a las cifras
Aunque el Gobierno y el DANE celebraron el indicador como un “hito histórico”, no todos coinciden en que el panorama laboral sea tan positivo.
El economista y rector de la Universidad EIA, quien también fue exministro de Hacienda y Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo, mencionó que si bien estas cifras son positivas en términos generales, otros aspectos son motivo de preocupación. “[Es] Inquietante que la tasa de desempleo desestacionalizada lleva tres meses creciendo lo que significa que la desaceleración tiene costos ya de empleo, con pobre desempleo en construcción, agro, industria y comercio”, dijo a través de su cuenta de X. “También inquieta que contra septiembre aumenta la brecha de empleo entre hombres y mujeres, fruto de esa desaceleración en sectores que contratan más mujeres”.
Las cifras de empleo que hoy publica el @DANE_Colombia hay que verlas en dos perspectivas:
— José Manuel Restrepo Abondano (@jrestrp) November 30, 2023
1. Positivo que la cifra de tasa de desempleo es menor a la del año pasado a nivel nacional. Pero !!
2. Inquietante que la tasa de desempleo desestacionalizada lleva tres meses creciendo… pic.twitter.com/iBIxKOjizo
Por su parte, la investigación realizada por Razón Pública donde analiza los datos entregados por el DANE en julio de este año, demuestran que aunque los índices de desempleo decrecen, “la calidad del empleo y las condiciones laborales de los colombianos no son tan alentadoras. la supuesta mejora se sostiene sobre pilares débiles donde la informalidad gana terreno y la disminución del poder adquisitivo frente al salario mínimo es la norma y no la excepción”. Cuestión que continúa vigente dos meses después, dada las estadísticas por posición ocupacional donde del total en empleo, la población obrera, en empleo particular y trabajador por cuenta propia encabezan las estadísticas.

El contraste urbano-rural
El reporte evidencia además una fuerte desigualdad territorial. Mientras las principales áreas metropolitanas registraron incrementos en el empleo formal, en los centros poblados y zonas rurales dispersas el empleo informal es del 82,8%, mientras que para ciudades es del 42% lo que continúa abriendo el debate sobre la calidad del empleo de los colombianos y colombianas.
Aunque el DANE destaca que Colombia atraviesa un momento histórico con la tasa de desempleo más baja registrada de 2001, los críticos llaman la atención sobre tres asuntos: la caída en la participación laboral, la pérdida de empleos en el agro y el repunte de la informalidad en las principales ciudades.
En medio del debate, la pregunta que queda abierta es si el país realmente avanza hacia una recuperación sostenible del empleo o si la cifra esconde problemas estructurales que todavía están lejos de resolverse.







