El pasado 31 de mayo de 2025, el Papa León XIV nombró al sacerdote Jorge Enrique Malpica Bejarano como nuevo obispo de la Diócesis de Granada, en el departamento del Meta. Esta designación marca el primer nombramiento episcopal del pontífice argentino en Colombia, apenas semanas después de haber asumido el liderazgo de la Iglesia Católica.
Mons. Malpica, oriundo de Gachetá (Cundinamarca), cuenta con una sólida formación teológica y filosófica adquirida en instituciones como la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá y la Universidad Gregoriana de Roma. Su ordenación sacerdotal se realizó en 1993, y desde entonces ha desarrollado una amplia labor pastoral en la Diócesis de Zipaquirá, donde ha sido párroco, formador, vicario episcopal y docente.

La Diócesis de Granada, que abarca una amplia zona de los llanos orientales, representa un gran reto pastoral. Con una historia marcada por el conflicto armado y los desafíos del posconflicto, la región requiere una presencia eclesial cercana, comprometida y resiliente. En ese sentido, la trayectoria de Mons. Malpica —especialmente en la formación de nuevos sacerdotes y en la pastoral parroquial— lo posiciona como un pastor idóneo para esta misión.
En sus primeras declaraciones, el nuevo obispo expresó su sorpresa y gratitud por la confianza del Papa, y afirmó asumir el cargo como un llamado a servir con humildad a una Iglesia viva, necesitada de esperanza. La ceremonia de ordenación episcopal se celebró con una amplia participación del clero, religiosos y laicos, quienes acompañaron con entusiasmo este nuevo comienzo para la Iglesia de Granada.

La llegada de Mons. Malpica abre una etapa de renovación pastoral, en continuidad con el legado de Mons. José Figueroa Gómez, quien lideró la diócesis durante más de dos décadas. Se espera que el nuevo obispo impulse procesos de reconciliación, evangelización y fortalecimiento comunitario en una región que continúa en busca de paz y desarrollo espiritual.







