La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) confirmó esta mañana la presencia de un ejemplar macho adulto de jaguar (Panthera onca) en inmediaciones de los
municipios de Apulo y Tocaima, ubicados en la cuenca baja del río Bogotá, luego de recibir múltiples reportes de avistamiento por parte de la comunidad desde el pasado 13 de mayo.
Según la entidad, “tras el primer reporte, la CAR envió un equipo técnico al área señalada, en compañía de los propietarios de los predios. Durante la inspección inicial se hallaron rastros que sugerían la presencia de un felino. Esto llevó a la instalación de 10 cámaras trampa, que permitieron obtener imágenes y videos confirmando la presencia del jaguar”.
De acuerdo con los expertos de la CAR, la presencia del jaguar en Apulo es un indicador positivo de que aún existen áreas con la calidad ambiental necesaria para albergar a especies de gran valor ecológico. El jaguar juega un papel fundamental en la salud de los ecosistemas, pues actúa como depredador, lo que ayuda a regular las poblaciones de otras especies y a mantener el equilibrio natural.
“Desde el momento en que tuvimos conocimiento de la presencia del espécimen desplegamos acciones con nuestros expertos para iniciar un monitoreo constante y el análisis de su comportamiento con el fin de definir las acciones necesarias para protegerlo, siempre priorizando la seguridad de las comunidades y la conservación de la especie”, afirmó el director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros.
En la cuenca baja del río Bogotá, en la provincia del Tequendama, nuestras cámaras trampa de la @CAR_Cundi confirmaron el paso de un jaguar macho adulto 🐆
— Alfred Ballesteros Alarcón (@Alfred_Balle) August 15, 2025
La presencia de fauna silvestre en nuestro territorio habla de las buenas condiciones ambientales y del equilibrio natural… pic.twitter.com/gjPzsFdYBr
Esta especie está considerada como “vulnerable” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), debido a la pérdida y fragmentación de su hábitat y a la cacería ilegal. En ese sentido, Ballesteros enfatizó en la importancia de no intentar cazar ni hacerle daño al animal. “No solo porque es un delito y una infracción ambiental, sino porque es una especie que debemos proteger entre todos. Tenemos más de 6 felinos rescatados y rehabilitados en nuestro Centro de Atención y Valoración – CAV en Tocaima y que pronto devolveremos a su hábitat”, dijo.
La Corporación hace un llamado a los habitantes de Cundinamarca a no acercarse ni intentar interactuar con el jaguar u otras especies, y a reportar cualquier avistamiento o indicio de fauna silvestre a la línea oficial de la CAR: 316 5244031. Esta entidad reitera en su comunicado oficial que el apoyo de la comunidad es fundamental para la protección de la fauna silvestre, que la cacería está prohibida y representa una amenaza para la biodiversidad, por lo que lo indicado es hacer el llamado a la autoridad ambiental y así evitar sanciones económicas y penales.







