El país sigue consternado por el caso de Valeria Afanador Cárdenas, la niña de 10 años desaparecida el pasado 12 de agosto en inmediaciones del Colegio Campestre Los Laureles, en Cajicá (Cundinamarca), y cuyo cuerpo fue hallado sin vida el 29 de agosto en aguas del río Frío, a pocos kilómetros de donde fue vista por última vez.
La Fiscalía General de la Nación entregó este lunes detalles preliminares del dictamen de Medicina Legal, en el que se establece que la causa de muerte fue ahogamiento por sumersión en medio líquido. Según el comunicado oficial, los estudios forenses evidenciaron que la menor aspiró e ingirió agua y residuos de pantano, los cuales fueron hallados en su estómago y vías respiratorias.
Comunicado de interés general pic.twitter.com/fidLYlyxlm
— Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) September 1, 2025
El informe también concluye que no se encontraron signos de violencia física ni lesiones externas en el cuerpo. “Las prendas de vestir no presentaban desgarros ni cortes”, precisó la entidad, descartando por ahora hipótesis relacionadas con agresiones físicas previas a su fallecimiento.
Otro de los puntos clave del dictamen es la determinación del intervalo postmortem, es decir, el tiempo transcurrido entre el momento en que Valeria fue vista por última vez y su hallazgo. De acuerdo con Medicina Legal, la ventana de muerte coincide de manera cercana con las fechas establecidas en la línea de tiempo de su desaparición.

El caso ha generado una profunda conmoción en Cundinamarca y el país, quienes han exigido justicia y no repetición de estos casos, haciendo un llamado a fortalecer los protocolos de seguridad en entornos escolares y rurales.







