La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, reunida en sesión extraordinaria el día de ayer once de marzo, decidió acusar por el delito de cohecho impropio a cinco congresistas y un excongresista por la presunta aceptación de dádivas a cambio de comprometer su función como integrantes de la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público. Dos de ellos, quienes habían sido reelegidos para el nuevo periodo legislativo, fueron enviados a la cárcel. ¿Qué pasará con sus curules? la última palabra la tendrá la Corte Suprema de Justicia.

La investigación corresponde a los hechos registrados durante el segundo semestre de 2023, cuando los legisladores Wadith Manzur del Partido Conservador y Karen Manrique de las CITREP, como integrantes de la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público, habrían aceptado presuntamente ofrecimientos de funcionarios del Ministerio de Hacienda a cambio de conceptuar las operaciones de crédito que interesaban a esa cartera.
Según la Corte, en varias reuniones se habría acordado que la contraprestación para los congresistas, por el trámite de esos créditos, sería el impulso de la contratación y obras de interventoría de tres proyectos de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD) en Córdoba, Arauca y Bolívar. En los encuentros documentados por la Sala, se habrían definido los montos con los que representantes del ejecutivo beneficiarían a los congresistas para comprometer su función.

Para la Sala, el amplio material recaudado durante la investigación permite concluir que los procesados pudieron cometer el delito de cohecho impropio. Una vez quede ejecutoriada, la decisión será enviada a la Sala Especial de Primera Instancia.
¿Qué pasará con sus curules?
Tras el pronunciamiento de la Corte, los dos congresistas tuvieron que comparecer ante las autoridades, pero el futuro de sus curules genera dudas dado que, tanto Manzur y Manrique, habían sido reelegidos el pasado 8 de marzo. Según el artículo 134 de Constitución Política, “ en ningún caso podrán ser reemplazados quienes sean condenados por delitos comunes relacionados con pertenencia, promoción o financiación a grupos armados ilegales o actividades de narcotráfico; dolosos contra la administración pública; contra los mecanismos de participación democrática, ni por Delitos de Lesa Humanidad”.

Precisamente, al tratarse de delitos relacionados con corrupción ninguno de los dos congresistas que están con medida de aseguramiento tendrán la posibilidad de reemplazo de su curul. Es decir que, mientras termine el receso legislativo sus curules quedarán con la figura conocida como “Silla Vacía”. Según el abogado penalista, Francisco Bernate, quien habló para Caracol Radio, mencionó que esta figura se mantendrá sólo en periodo de receso legislativo, “y para el año que viene, quien lo siga en la respectiva lista, asumirá la curul en su reemplazo”.






