El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) ha marcado un precedente contundente en la protección de los consumidores de productos de belleza en el país. A través de la resolución 2026007526, emitida el pasado 17 de febrero, la entidad oficializó la cancelación de 136 Notificaciones Sanitarias Obligatorias (NSO) correspondientes a esmaltes semipermanentes que, tras rigurosos análisis, se confirmó que contienen ingredientes de alta peligrosidad.
La medida responde al hallazgo de Trimethylbenzoyl Diphenylphosphine Oxide (TPO) y N,N-dimetil-p-toluidine (DMPT) en la composición de estos productos. Según la evidencia científica que sustenta la resolución, estas sustancias están vinculadas a serios riesgos para la salud, que incluyen, potencial carcinogénico, riesgos asociados a la salud del sistema reproductivo y reacciones alérgicas severas y daños en la piel tras el contacto prolongado.

La decisión no admite medias tintas. El Invima ha sido enfático en aclarar que, desde el pasado 16 de febrero de 2026, queda estrictamente prohibida la venta de estos productos en todo el territorio nacional. A diferencia de otras medidas regulatorias donde se permite el “agotamiento de existencias”, en esta ocasión la autoridad sanitaria ha ordenado el retiro inmediato del mercado. Esto significa que ningún establecimiento puede comercializar los esmaltes afectados, independientemente de si ya estaban en inventario antes de la resolución.
Esta acción no es aislada. Responde al cumplimiento estricto de la Resolución 2548 de 2025 de la Comunidad Andina (CAN), la cual busca armonizar las normas sanitarias en la subregión para garantizar que solo productos seguros lleguen a manos de los consumidores. La cancelación de las NSO fue un proceso automático que culminó tras cumplirse un plazo de 60 días otorgado a los titulares desde la notificación oficial realizada en diciembre de 2025.

El Invima ha hecho un llamado urgente a fabricantes, importadores y distribuidores para que verifiquen el estatus de sus productos y aseguren el estricto cumplimiento de la normativa. La entidad subraya que la vigilancia es una tarea compartida y que la seguridad de los usuarios, tanto de profesionales de la belleza como de consumidores finales, es la prioridad absoluta.







