La Fiscalía General de la Nación judicializó a Diego Javier García Ramírez, señalado de transportar más de 76 kilos de estupefacientes en un bus de servicio público que cubría la ruta Neiva–Bogotá. El vehículo fue interceptado por las autoridades en un puesto de control en el peaje Chusacá, a la altura del municipio de Sibaté, Cundinamarca.
Según informó la entidad, el pasado 1 de noviembre uniformados de la Policía Nacional detuvieron el automotor durante un operativo rutinario. Un canino antinarcóticos alertó sobre la presencia de sustancias ilícitas en tres maletas ubicadas en la bodega. Al inspeccionar el equipaje, los agentes hallaron 155 bolsas plásticas negras que contenían una sustancia vegetal.

La Prueba de Identificación Preliminar Homologada (PIPH) determinó que el material correspondía a cannabis y sus derivados, con un peso total cercano a los 76 kilogramos. El procesado fue puesto a disposición de un fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI), quien le imputó el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, cargo que no fue aceptado por García Ramírez.

En la presentación del operativo se evidenció la magnitud del hallazgo: decenas de paquetes rectangulares fueron dispuestos en filas frente a un pendón institucional de la Policía Nacional y la Fiscalía, como muestra del trabajo conjunto en la lucha contra el narcotráfico.
La investigación continúa para establecer el origen y destino final de la sustancia incautada. El presunto implicado fue privado de la libertad en centro carcelario







