Este domingo 8 de febrero, el estadio se convirtió en el epicentro de un hito cultural. La edición número 60 del Super Bowl no solo fue una disputa deportiva, sino el escenario donde Benito Martínez Ocasio, conocido mundialmente como Bad Bunny, hizo historia al protagonizar el primer espectáculo de medio tiempo interpretado íntegramente en español. En un clima de tensión por las políticas migratorias de la administración de Donald Trump, la presentación del puertorriqueño se leyó como una audaz apuesta de orgullo latino en el corazón de los Estados Unidos.
El espectáculo dividió a la audiencia: mientras muchos celebraron el mensaje de unidad y orgullo, sectores del nacionalismo estadounidense expresaron su rechazo. El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó el espectáculo como “absurdamente terrible, ¡una de las peores de la historia!”. Su reacción, que no sorprende, criticó desde la coreografía hasta la interpretación del cantante. “Es terrible (…), una afrenta a la grandeza de Estados Unidos, y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia” djo.

Sin embargo, entre los acordes del “Conejo Malo”, más de 100 millones de espectadores fueron testigos de una oda a la latinidad que paralizó el encuentro entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots. Durante 13 minutos, la puesta en escena transportó al público a la cotidianidad de Puerto Rico y de América Latina. Desde extensos cañaduzales hasta escenas de abuelos jugando dominó y mujeres compartiendo en el barrio, la estética fue un tributo a la raíz. El simbolismo inició con un puesto de “Piraguas”, donde las botellas de almíbar, decoradas con las banderas de Colombia, Puerto Rico, México y España, funcionaron como una declaración silenciosa pero contundente. Lo que siguió:
Entre la música y los artistas que entrelazan la latinidad
Con su éxito “Yo perreo sola”, inició su segundo escenario: la casita que ha sido la atmósfera de su gira “Debí tirar más fotos” donde las cámaras captaron la presencia de Karol G, Cardi B, Ricky Martin, Young Miko, entre otros. Pero lo especial: la mención a través de un mix con las canciones de Tego Calderón, Don Omar y Daddy Yankee, que, para algunos internautas, fue también una especie de “homenaje” para estos artistas quienes, con su legado musical, le abrieron paso a artistas como Bad Bunny, además de ser las canciones de estos artistas parte del ambiente de los barrios y caseríos de Puerto Rico. “Estás escuchando la música de los barrios y los caseríos de Puerto Rico” dijo el cantante en medio de su presentación.

Su infancia: entre el mensaje y la distorsión
Uno de los momentos más emocionales de su presentación fue la entrega del gramófono a su versión “pequeña”. En medio de un escenario que simulaba la sala de una típica casa puertorriqueña, con un televisor que emitía el recibimiento de reciente Grammy entregado a Benito, se encontraba con su versión de infancia a quien el conejo malo le entregó el gramófono, diciéndole “cree siempre en ti”.
El niño que lo interpretó rápidamente se hizo viral, muchos de los internautas lo compararon con Liam Conejo Ramos, el pequeño de cinco años que fue detenido por la policía migratoria estadounidense. Sin embargo, según DW, “una fuente de la NFL negó a la agencia AFP que el joven fuera Conejo Ramos”.

“Lo que pasó en Hawái”: el himno independentista de Puerto Rico
Interpretada por el cantante, también puertorriqueño, Ricky Martin, la canción “Lo que pasó en Hawai” ha sido considerada como himno de resistencia independista al trazar una analogía entre el despojo cultural, la gentrificación y la colonización ocurrida Hawai con la situación actual de Puerto Rico bajo el dominio estadounidense. Acompañando esta escena, el conejo malo utilizó en su puesta visual una situación que viene siendo cotidiana en la isla: la caída constante del servicio de luz, que, luego del Huracan María, la crisis se agudizó, dejando en su momento sin este suministro por 328 días, casi 11 meses.

“¡God Bless America!”: un continente no un país
De fondo, a la última puesta en escena del puertorriqueño, la frase en inglés: the only thing more powerful than hate is love (la única cosa más poderosa que el odio es el amor), seguido de proclamar en inglés “Dios bendiga a América”, y enumerando seguidamente, uno por uno, a todos los países del continente. Con un cierre que intenta dejar un mensaje de unidad, el conejo malo termina su show con un mensaje contenido en un balón de fútbol americano que tenía inscrito “Together We Are America” (Juntos somos América).







