Con el inicio de la tradicional novena de aguinaldos y el auge de las festividades decembrinas, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) anunció el fortalecimiento de sus operativos de vigilancia y control para proteger la biodiversidad. La entidad trabaja en dos frentes de afectación ambiental en el departamento: mientras en los Cerros Orientales de Bogotá se refuerza la vigilancia para evitar la extracción de musgos y orquídeas, en el municipio de Nimaima las autoridades asestaron un golpe contra el tráfico de fauna silvestre al rescatar diez ejemplares de borugo que iban a ser comercializados como cena de navidad.

El operativo en la provincia del Gualivá, realizado gracias a una denuncia ciudadana y con el apoyo de la Policía Nacional y de Carabineros, permitió el hallazgo de diez individuos de la especie Cuniculus paca, conocidos localmente como borugos o tinajos. Según el reporte oficial, se trata de nueve ejemplares juveniles y un infante que se encontraban en cautiverio. Alejandra Melo, profesional de fauna de la CAR, confirmó que estos animales estaban siendo criados específicamente para abastecer el mercado ilegal de carne de monte, donde cada ejemplar puede alcanzar un valor comercial de hasta 350.000 pesos.
“Gracias a la denuncia anónima de un ciudadano, pudimos llegar al lugar y encontramos en cautiverio 10 borugos, nueve juveniles y un infante, que estaban siendo criados para la comercialización de carne, principalmente para la temporada de Navidad”, indicó Melo.

La situación del borugo es alarmante. Actualmente se encuentra en la Lista Roja de Especies Amenazadas (UICN) debido a la caza indiscriminada y la pérdida de su hábitat. A la presión comercial se suman mitos populares que le atribuyen propiedades sanadoras, incentivando su consumo entre personas con enfermedades bajo la falsa premisa de una supuesta inmunidad ante venenos. No obstante, los expertos advierten que su desaparición rompe el equilibrio del bosque, pues estos roedores son dispersores fundamentales de semillas. Con una tasa de reproducción limitada a solo dos partos por año, la presión de la caza navideña pone a la especie al borde del colapso local.
Paralelamente, en la capital del país, la Dirección Regional Bogotá – La Calera anunció en un comunicado de prensa que está blindando a los Cerros Orientales para impedir la extracción de musgo, líquenes, orquídeas y bromelias. Estas plantas, frecuentemente utilizadas para decorar pesebres, son vitales para la regulación hídrica. La CAR recordó que el musgo actúa como una esponja capaz de absorber hasta 40 veces su peso en agua; extraer un solo kilo de esta especie significa privar al ecosistema de retener 40 litros del recurso hídrico, lo que aumenta la vulnerabilidad ante la erosión y los deslizamientos.

“Que esta Navidad tu adorno no se convierta en destrucción”, escribió Alfred Ballesteros, director general de la Car en X. En el mismo sentido, Yuber Yesid Cárdenas, director regional de la zona, enfatizó que las patrullas en los senderos de los cerros se mantendrán de forma permanente para evitar que la celebración de las novenas se convierta en un sinónimo de daño ambiental.
En la @CAR_Cundi intensificamos nuestras acciones de control en los Cerros Orientales para evitar la extracción ilegal de musgo, orquídeas y bromelias, especies que cumplen un rol vital para el equilibrio de nuestros ecosistemas.
— Alfred Ballesteros Alarcón (@Alfred_Balle) December 16, 2025
El musgo, que absorbe agua como una esponja, es… pic.twitter.com/iZTeeVa69u
La autoridad ambiental fue clara: el aprovechamiento de estas especies vedadas conlleva el decomiso del material y la apertura de procesos sancionatorios. “El compromiso de la Corporación es continuar con estos operativos de control y vigilancia en diferentes puntos de la jurisdicción para poner freno a quienes realicen este tipo de actividades ilegales que generan daño a la naturaleza y que pone en riesgo la riqueza natural de cerros orientales y zonas de páramo”, concluye el comunicado.







