Ante los pronósticos del IDEAM que advierten sobre la llegada de una intensa temporada seca al inicio de 2026, el director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), Alfred Ignacio Ballesteros, emitió una alerta urgente a los 104 municipios de su jurisdicción. El llamado principal busca que las autoridades locales activen de inmediato sus planes de gestión del riesgo para evitar que el nuevo año sorprenda a la región sin la preparación necesaria para enfrentar incendios forestales y el posible desabastecimiento de agua.
“Con base en los pronósticos del @IDEAMColombia, desde la @CAR_Cundi acompañamos los municipios de Cundinamarca, Boyacá y la zona rural de Bogotá para fortalecer acciones frente a incendios forestales y disminución de lluvias. El llamado es claro: activar planes de contingencia. Prevenir es proteger”, escribió Ballesteros en su cuenta de X.
Con base en los pronósticos del @IDEAMColombia, desde la @CAR_Cundi acompañamos los municipios de Cundinamarca, Boyacá y la zona rural de Bogotá para fortalecer acciones frente a incendios forestales y disminución de lluvias.
— Alfred Ballesteros Alarcón (@Alfred_Balle) December 29, 2025
El llamado es claro: activar planes de contingencia.… pic.twitter.com/IIDIsIkPbw
La autoridad ambiental de la región dirigió una comunicación formal a los alcaldes, instándolos a mantener en vigilancia permanente a los comités de gestión del riesgo y cuerpos de socorro. “En comunicación enviada a cada uno de los mandatarios de los 98 municipios de Cundinamarca, 6 de Boyacá y la zona rural del Distrito Capital, Ballesteros recomendó que tanto los comités municipales de gestión del riesgo de desastres, como los cuerpos de socorro y las empresas públicas y privadas, permanezcan vigilantes ante las diferentes situaciones derivadas de la disminución de las lluvias y el aumento de las temperaturas que se viene registrando en los últimos días”, se lee en el comunicación de prensa.

El objetivo es mitigar los efectos de la disminución de lluvias y el aumento de temperaturas que ya empiezan a registrarse, fenómenos que elevan drásticamente la probabilidad de emergencias ambientales en el centro del país.
Desde su rol técnico, la CAR se comprometió a brindar acompañamiento constante a los mandatarios municipales, ofreciendo asesoría y datos precisos para la toma de decisiones. Ballesteros enfatizó que la prevención es la herramienta más eficaz para evitar crisis similares a las vividas en 2024, cuando la capital y varios municipios aledaños sufrieron incendios de gran magnitud y racionamientos severos debido a los bajos niveles en los sistemas de regulación hídrica.

Dentro de las directrices enviadas, la Corporación subrayó la importancia de controlar actividades humanas que puedan detonar incendios, como fogatas o quemas, y solicitó a los municipios actualizar sus mapas de amenaza. Asimismo, se pidió fortalecer la capacidad operativa de los cuerpos de bomberos y la Defensa Civil para asegurar una respuesta rápida ante cualquier conflagración.
En cuanto al recurso hídrico, la entidad recomendó a los acueductos locales revisar su capacidad de suministro y promover campañas de ahorro entre la comunidad. Entre las medidas sugeridas se encuentran la búsqueda de fuentes alternas de captación, la limpieza de sistemas de alcantarillado y, de ser estrictamente necesario, la programación de racionamientos preventivos. La meta institucional es consolidar una dinámica preventiva que garantice la seguridad de los habitantes y la protección de los ecosistemas ante la variabilidad climática que se avecina.

“Actuar a tiempo es la mejor manera de hacer frente a la variabilidad climática y estar preparados evita situaciones como la vivida en 2024, cuando Bogotá y más de 11 municipios de Cundinamarca afrontamos incendios y un racionamiento severo por la temporada seca y la disminución en los niveles de los sistemas de regulación”, concluyó el director.







