A través de un comunicado de prensa, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) informó sobre la medida de suspensión de actividades porcícolas. “Gracias a la denuncia de los habitantes de la vereda San Jorge del municipio de Zipaquirá, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca suspendió actividades porcícolas por realizar vertimiento directamente al suelo sin ningún tipo de tratamiento y sin el debido permiso de la autoridad ambiental”, se lee.
Según lo relatado por la entidad, en la visita realizada por personal adscrito a la regional Sabana Centro, la granja cuenta con una infraestructura que albergaba mil porcinos en el momento de la verificación y adecuada para la gestación, parto y crianza de cerdos que posteriormente son puestos a disposición del mercado cárnico.

“La granja cuenta además con una zona de compostaje que trata aproximadamente 100 bultos de abono cada tres meses y los residuos de porcinaza líquida producto de la actividad junto con los residuos del lavado de las jaulas son vertidos también directamente al suelo”, afirmó Natalia Daza Cuervo, directora operativa de la CAR Sabana Centro.
Es decir, los desechos producto de esta actividad no estarían recibiendo un tratamiento adecuado y se estarían vertiendo directamente a un predio en zona rural del municipio que comprende en promedio 7 fanegadas.

Debido a que el lugar no cuenta con permiso de vertimientos, la Corporación impuso una medida preventiva consistente en la suspensión inmediata de las actividades en este predio, mientras se avanza en la identificación de otros impactos para determinar las sanciones adicionales a que haya lugar. “En Zipaquirá, Cundinamarca, encontramos una porcícola que vertía líquidos y sólidos directamente al suelo, afectando más de 7 fanegadas y generando olores ofensivos. La granja, con cerca de mil porcinos y que operaba sin ningún permiso, fue suspendida inmediatamente. ¡Seguimos actuando por nuestro territorio!”, escribió Alfred Ballesteros, director general de la CAR en su cuenta de X.
En Zipaquirá, Cundinamarca, encontramos una porcícola que vertía líquidos y sólidos directamente al suelo, afectando más de 7 fanegadas y generando olores ofensivos.
— Alfred Ballesteros Alarcón (@Alfred_Balle) December 2, 2025
La granja, con cerca de mil porcinos y que operaba sin ningún permiso, fue suspendida inmediatamente.
¡Seguimos… pic.twitter.com/BvH2Wb3fBu







