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La Fiscalía investiga presunto caso de trata de personas en Pacho, Cundinamarca

En la mañana del 22 de octubre, la W Radio publicó en exclusiva un presunto caso de delito de trata de personas en Pacho, Cundinamarca. Se trata de información en la que la Fiscalía descubrió una secta llamada ‘Pacto’ liderada por Óscar Darío Forero Usma, supuesto médico y guía espiritual que habría obligado a sus seguidores a realizar trabajos forzosos.

El ente investigador le imputó el delito de trata de personas agravada. Dentro de las pruebas se documentaron siete presuntas víctimas, con el antecedente de que en el vecino país de Ecuador ya existían denuncias en su contra por hechos similares.

“Las declaraciones de las víctimas señalan que frente a la captación, Óscar Darío Forero Usma iniciaba los primeros acercamientos en las ceremonias de yagé, luego de generar confianza, organizaba reuniones donde presentaba el supuesto propósito espiritual de su proyecto, en los llamados “protocolos”, que era una especie de terapia que él tenía personalmente con cada víctima, donde sacaba información personal que posteriormente utilizaba y con manipulaciones e ideas ajenas a la realidad convertía a las víctimas en seres vulnerables y gente manipulable”, explicó Ricardo Santiago González Escobar, fiscal encargado del caso durante la audiencia de imputación.

El pasado 3 de septiembre, Forero Usma fue capturado por la Fiscalía en Bogotá y actualmente la Fiscalía 10 Especializada de Bogotá en donde está su expediente. El delito por el cual está siendo imputado es por trata de personas agravada, por hechos que, según la investigación, comenzaron en 2013 en Ecuador y se habrían extendido hasta la sabana cundinamarquesa en los últimos años.

Foto: El yagé en Putumayo, entre medicina ancestral y negocio turístico

La entidad lo señala de ser el líder de una presunta secta llamada ‘Pacto’, que habría aprovechado el consumo de bebidas ancestrales como el yagé para manipular a sus seguidores. En la audiencia de imputación, el ente acusador documentó al menos siete víctimas como parte del material probatorio. Según el investigador, el objetivo final de Forero era lograr que las personas dejaran su entorno y se trasladaran al lugar donde la secta tenía su base. “El verbo rector es trasladar. Con el fin de unirse al grupo o secta, las víctimas dejaron sus lugares de residencia y se trasladaron al lugar de culto, donde este tuviera su arraigo.”

Foto: Pacho Cundinamarca // Transporte de pasajeros Bogotá a Pacho, Cundinamarca | Estarter.co

Además, el fiscal recordó que Forero Usma salió de Ecuador hacia Colombia cuando comenzaron las denuncias en su contra en ese país. “Se tuvo que trasladar del país de Ecuador a Colombia por las denuncias ya establecidas, y así poder continuar con su actividad, trasladando a varias de las víctimas del país vecino.”, dijo.

Según la acusación, las víctimas se encontraban en condiciones emocionales y sentimentales de alta vulnerabilidad. “Accedieron y doblegaron su voluntad a fin de sacar provecho en ambos países con la trata de personas con fines de explotación laboral y prácticas análogas a la esclavitud.”

Foto: Stock

La Fiscalía señaló que el lugar donde se habría concretado la explotación fue en zona rural del municipio de Pacho. “En último lugar, donde esta secta se encuentra domiciliada es en la finca de propiedad del señor Forero Usma, cerca de una vereda en Pacho, Cundinamarca. En este sitio, después de captarlas y trasladarlas, las acoge y cumple el fin de la explotación.” La investigación también describe el tipo de explotación que sufrían los miembros del grupo. “Es el trabajo y los servicios forzados. Las víctimas trabajaban más de 12 horas diarias, sin remuneración alguna, con malos tratos y amenazas”, relató el fiscal. Según el expediente, las personas sometidas eran obligadas a labores agrícolas y domésticas en la finca, con el agravante de ser amenazados si querían salir de allí, “si decidían desistir del grupo o de la secta, se les advertía que podían sufrir algunos daños”.

Finalmente, el medio de comunicación informó que el hombre fue dejado en libertad por el juez que se encargó de las audiencias. Sin embargo, seguirá vinculado a la investigación. La Fiscalía continúa recolectando evidencia y testimonios para determinar si existen más víctimas en Colombia o en otros países.