Conocida por ser la empresa de la química de la sal en Colombia, y propietario de las marcas Refisal y Blancox, inauguró recientemente una nueva refinería de sal en su planta ubicada en el kilómetro 6 en Cajicá, Cundinamarca.
Con una inversión de 120.000 millones de pesos, Brinsa espera duplicar su capacidad productiva y optimizar su operación en todos los frentes. Según su presidenta, Karen Brazdys, “la nueva refinería no es solo una expansión de nuestra capacidad; es una declaración de nuestra convicción de que la inversión en Colombia debe ser sostenible”.

El desarrollo de esta nueva refinería se fundamentó en la modernización tecnológica y de sostenibilidad. La adopción de la tecnología de Recompresión Mecánica de Vapor (MVR), es una de los factores diferenciales a otras refinerías del sector, ya que produce alrededor del 90% de las emisiones de CO2 en alrededor del 96%.
Según Forbes Colombia, “entre 2024 y 2025 la compañía ha invertido más de 150 millones de dólares. Los recursos se han destinado al fortalecimiento de su infraestructura operativa mediante mejoras en su centro de distribución, la incorporación de un nuevo sistema ERP (Enterprise Resource Planning) y la optimización de sus operadores logísticos”.

Con la entrada en operación de esta nueva infraestructura, Brinsa avanza aún más en la industria química del país y reafirma su apuesta por la sostenibilidad como motor de crecimiento. La compañía proyecta que, además de fortalecer su presencia en el mercado, la modernización tendrá un impacto positivo en la eficiencia energética y en la reducción de su huella ambiental.
De esta manera, la planta de Cajicá se consolida como un referente en innovación y producción responsable, mientras la empresa continúa trazando una ruta en la que la tecnología y el compromiso con el país se convierten en pilares fundamentales de su desarrollo.







