El escritor y filósofo colombiano Tomás González se convirtió en el primer autor del país en recibir el Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas, el máximo reconocimiento que el Estado de Chile otorga a los creadores literarios de la región. El galardón, creado en 2012 por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile junto a la Fundación Manuel Rojas, rinde homenaje al célebre narrador chileno.
La ministra chilena, Carolina Arredondo, fue la encargada de anunciar al ganador de la decimotercera edición, destacando que la obra de González “es una de las más sólidas y contundentes de la literatura colombiana contemporánea y un tesoro hasta ahora escondido de las letras hispanoamericanas”

Nacido en Medellín en 1950, González inició su carrera literaria en circunstancias inusuales: trabajaba en un club nocturno de Bogotá cuyo propietario confió en su talento y financió la publicación de su primera novela, Primero estaba el mar. A lo largo de su trayectoria, el escritor colombiano Tomás González ha construido una obra profundamente humana. Uno de sus libros, En Manglares, explora su autobiografía desde la eternidad, con versos que revelan la hermosura y el horror inherentes a la vida. Su paso por el género de la novela, ha dejado escritos como El fin del océano Pacífico, una novela coral sobre la búsqueda del sentido en un escenario en el que mar, selva y memoria se funden. Otras novelas como La historia de Abraham Entre Bandidos confirman su capacidad para ahondar en la intimidad de las relaciones familiares, la vida rural y las huellas persistentes del conflicto armado en Colombia, reafirmando como una de las voces más singulares y entrañables de la literatura iberoamericana. Desde entonces, ha desarrollado una trayectoria de más de cuatro décadas que abarca novelas, cuentos y poesía, consolidándose como una de las voces más singulares de la narrativa latinoamericana.

“Es muy halagador todo lo que dicen sobre mi obra,” dijo González, visiblemente sorprendido. “Estoy tan contento. Soy de pocas palabras y ahora estoy de menos palabras. Me produce mucha felicidad este premio. Va a ser un impulso muy grande para lo que me queda por hacer”.
El jurado, integrado por figuras como Mariana Enriquez, Diego Zúñiga y Pilar Quintana, resaltó que la escritura de González “está atravesada por una sensibilidad poética y un estilo singular para abordar temas como la violencia, la muerte y la soledad con impresionante poder narrativo”.
Con este reconocimiento, Tomás González no solo entra en la historia del premio, sino que reafirma su lugar como una de las voces imprescindibles de la literatura en español.








