Recientemente, el Concejo Municipal aprobó el Proyecto de Acuerdo número once del 2025, pretende proporcionar acceso a agua potable a aproximadamente 6,636 usuarios de estrato uno, asegurando condiciones básicas de calidad y salubridad.
Este programa del “mínimo vital” se inscribe dentro de una serie de iniciativas que buscan asegurar derechos básicos ante el desafío del acceso al agua, un recurso vital. La propuesta nace del reconocimiento de que más de una década ha transcurrido desde la implementación de la política pública del agua, lo que ha hecho necesario actualizar y garantizar este derecho fundamental en condiciones adecuadas de calidad y salubridad. A través de este acuerdo, la administración local pretende consolidar un marco normativo que regule el acceso al agua, alineándose a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas.

Para hacer efectiva esta cobertura, el proyecto establece condiciones claras para los beneficiarios. Los usuarios deben estar vinculados a la empresa pública de Zipaquirá, no tener facturas vencidas, y cumplir con ciertas normativas que incluyen la instalación de medidores y la garantía de una correcta estratificación. Aquellos que incumplan estas disposiciones podrían perder el acceso al beneficio, lo que subraya la necesidad de un manejo responsable de este recurso.
Además, es relevante destacar que la implementación de este programa no generará un impacto fiscal adicional, ya que se encuentra previsto dentro de los gastos del municipio. La aprobación del Proyecto de Acuerdo once se llevó a cabo en sesiones extraordinarias del concejo, reflejando la importancia de dotar a la ciudadanía de un recurso básico para garantizar su bienestar y dignidad.







