Las emblemáticas Procesiones de Semana Santa de Zipaquirá han dado un paso decisivo para su protección y preservación histórica. El Consejo Departamental de Patrimonio Cultural de Cundinamarca aprobó la postulación de las prácticas culturales lideradas por la Asociación de Nazarenos de Zipaquirá, lo que abre formalmente el camino para su inclusión en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial (LRPCI) a nivel departamental.
La decisión, adoptada el pasado 25 de agosto, respalda una trayectoria de más de 73 años ininterrumpidos en los que la comunidad local ha custodiado esta tradición religiosa, cultural y turística. La medida reconoce formalmente a la Asociación de Nazarenos como la entidad portadora de esta manifestación histórica.
El expediente oficial destaca el impacto social de la manifestación, apoyada por cerca de 500 nazarenos y nazarenas, junto a sus familias, jóvenes y niños que garantizan el relevo generacional. Para los miembros de la asociación, el dictamen trasciende la labor de la junta directiva y rinde homenaje a todas las generaciones de zipaquireños que han participado activamente en los actos piadosos.

“Esta decisión representa un reconocimiento a más de siete décadas de trabajo silencioso, servicio desinteresado y amor profundo por proteger una tradición que ha acompañado durante siglos la vida espiritual y cultural de Zipaquirá en Cundinamarca”, señaló la Asociación de Nazarenos de Zipaquirá en un comunicado público.
Además del aspecto fe, el órgano departamental resaltó la significación turística, económica y comunitaria de las procesiones, así como su estrecho vínculo con el Centro Histórico de la ciudad.
El avance en el proceso de postulación no representa la declaratoria definitiva, sino el inicio de una fase técnica clave: la elaboración del Plan Especial de Salvaguardia (PES). Este instrumento definirá las acciones y políticas públicas necesarias para garantizar la transmisión y sostenibilidad de la tradición en el tiempo.
Para la construcción del PES, la Asociación de Nazarenos extendió una convocatoria abierta a diversos sectores del municipio y el departamento, incluyendo a la Alcaldía Municipal de Zipaquirá, la Gobernación de Cundinamarca (a través del IDECUT), la Diócesis de Zipaquirá, el sector académico, comerciantes y operadores turísticos.
Como garantía de este proceso participativo, la organización solicitó el acompañamiento técnico de la Academia de Historia de Cundinamarca, entidad que actuará como garante en las mesas de trabajo destinadas a consolidar el documento final.
Con esta gestión, iniciada hace 14 años, la comunidad zipaquireña busca consolidar un modelo de protección patrimonial que salvaguarde la memoria colectiva e identidad del municipio y del departamento de Cundinamarca.







