En un esfuerzo por rehabilitar un predio de interés hídrico en Zipaquirá, las empresas públicas del municipio han lanzado una serie de iniciativas de reforestación. Este proyecto no solo busca restaurar los ecosistemas locales, sino también inculcar en las nuevas generaciones un sentido de amor propio y responsabilidad hacia el medio ambiente.
Recientemente, estudiantes del Colegio Técnico Agropecuario Nuestra Señora de Lourdes participaron en una jornada de siembra de árboles en el páramo de Guerrero. Durante esta actividad, los jóvenes sembraron más de 100 árboles, contribuyendo así a la conservación de las cuencas hídricas que son vitales para la comunidad. Uno de los estudiantes expresó su entusiasmo: “Me encantó esta actividad porque pudimos sembrar más de 100 árboles aquí en todo el páramo con nuestros compañeros”.

El páramo, un ecosistema montañoso crucial para la regulación del agua, juega un papel fundamental en la sostenibilidad hídrica de la región. La vegetación de estos ecosistemas no solo ayuda a mantener el agua, sino que también es un recordatorio de la importancia de cuidar nuestros recursos naturales. En este contexto, los estudiantes celebraron el “Día del Agua”, enfatizando que “cada gota es nuestro futuro”.
Este tipo de iniciativas son esenciales para fomentar una cultura de conservación y respeto por el medio ambiente entre los jóvenes. A medida que Zipaquirá avanza hacia un futuro más sostenible, es fundamental que todos los ciudadanos, especialmente los más jóvenes, se involucren en la protección de sus recursos hídricos y la reforestación de sus tierras.
La reforestación no es solo una actividad ecológica; es una inversión en el futuro de nuestra agua y nuestro planeta. Con cada árbol sembrado, se da un paso hacia la recuperación de los ecosistemas y la creación de un entorno más saludable para todos.