Las relaciones entre Estados Unidos y Colombia atraviesan su peor crisis tras un intercambio de acusaciones entre los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro.
Las discrepancias sobre narcotráfico, migración y conflictos internacionales han escalado la tensión.
Trump acusó a Petro de ser “líder del narcotráfico” y anunció el recorte de subsidios para programas antidrogas, amenazando con cerrar supuestos “campos de muerte” en Colombia. Esta declaración ha puesto en riesgo la economía y seguridad colombiana, dependiente de la cooperación estadounidense.

Petro respondió exigiendo pruebas y defendiendo la soberanía nacional, tras denunciar la muerte de colombianos en bombardeos de EE. UU. en el Caribe. “Si funcionarios estadounidenses son cómplices de asesinatos, deben ser juzgados en Colombia”, afirmó. La Defensoría del Pueblo y la Procuraduría respaldaron a Petro, exigiendo evidencias.
El deterioro comenzó con la revocación de visas a Petro y su gabinete, tras críticas al rol de EE. UU. en Gaza. Petro aseguró que no tener visa de un país que “apoya un genocidio” es un orgullo. Esta crisis amenaza la histórica alianza bilateral, con graves implicaciones para ambos países.

Por otro lado
El esperado Stream Fighters 4, organizado por Westcol en el Coliseo MedPlus, culminó en escándalo con la pelea femenina estelar entre Yina Calderón y Andrea Valdiri. El duelo, cargado de rivalidad digital, duró apenas 20 segundos: Calderón se quitó los guantes tras recibir golpes iniciales de Valdiri, quien dominó con superior técnica y fuerza.

El público, frustrado, lanzó objetos al ring y abucheó a la DJ, tildándola de “gallina”. Westcol, visiblemente molesto, vetó a Calderón de futuras ediciones y prometió a Valdiri una revancha en La Velada de Ibai Llanos.
La barranquillera, ganadora por abandono, lloró en el cuadrilátero, expresando vergüenza: “Tengo pena porque vinieron a ver una buena pelea”.
A pesar del fiasco, el evento rompió récords con 4 millones de espectadores.







