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Victoria’s Secret de nuevo en el ojo del huracán por la polémica elección de su Fantasy Bra 

Durante más de dos décadas, el Victoria ‘s Secret Fashion Show representó la cima de la cultura pop y la moda comercial. Sin embargo, más allá de las alas gigantescas, la música en vivo y las supermodelos, el verdadero clímax del evento era la revelación del Fantasy Bra, un sostén diseñado como una obra de arte y joyería fina. Lo que nació en 1996 como una brillante estrategia publicitaria para proyectar un lujo ostentoso terminó convirtiéndose, con el paso de los años, en el reflejo de la crisis cultural de la firma y en el centro de intensas controversias sobre la pasarela.

El concepto del fantasy bra inició con la supermodelo Claudia Schiffer luciendo una pieza valorada en un millón de dólares en el catálogo navideño de la marca, con el tiempo, el impacto mediático llevó a que la joya desfilara anualmente y sus diseños se volvieran extravagantes. 

El momento más polémico llegó en el año 2000, cuando Gisele Bündchen portó el Red Hot Fantasy Bra, cotizado en 15 millones de dólares e inscrito en el Libro Guinness de los Récords como la prenda de lencería más costosa jamás creada, por lo cual llevar esta pieza significaba alcanzar el máximo estatus dentro de la compañía. Al recordar la relevancia de esa época y el peso de llevar la pieza, la supermodelo Gisele Bündchen comentó “llevar el Fantasy Bra era el honor supremo de la noche, todo el equipo en el backstage contenía la respiración cuando salías a la pasarela luciendo la joya más importante del desfile.”

A pesar de su espectacularidad, la prenda encarnaba una paradoja comercial insostenible, pues casi ninguno de estos sostenes multimillonarios llegó a venderse jamás. Al finalizar la temporada de desfiles, si ningún comprador adquiría la pieza, las joyas eran desmontadas para ser reutilizadas en otros diseños. 

A partir de 2015, mientras la sociedad migraba hacia la inclusión y la diversidad corporal, el show mantuvo una fantasía inalcanzable. Esto generó una escalonada pérdida de audiencia y la posterior cancelación del desfile en 2019, sumado a escándalos de su junta directiva. 

Tras años de reestructuración e intentos por proyectar una imagen más diversa, la marca relanzó su desfile y decidió resucitar la icónica prenda en su edición de 2026. Sin embargo, la elección de la persona encargada de lucirla desató un gran escándalo en las redes sociales.

La firma eligió a la empresaria y celebridad Kylie Jenner para portar un diseño de alta joyería de Jacob Arabo valorado en 50 millones de dólares y confeccionado con 4.400 diamantes naturales, a lo cual esta decisión provocó una lluvia de críticas de seguidores que consideraron un error entregar la pieza a una figura ajena al modelaje tradicional. En las plataformas digitales, miles de fanáticos reaccionaron con indignación comentando “La verdad que feo que le pusieran el Fantasy Bra y también le dieran alas a ella. Si, es una falta de respeto para muchas modelos que le han dado años a VS, muchas esperan años por sus alas y pues lo del Bra se supone que es una distinción por la trayectoria de la modelo, pero bueno”, señaló una usuaria de x.

El propio diseñador Jacob Arabo reveló la complejidad estructural de la prenda al confirmar que estaba hecha completamente de oro y diamantes sin el uso de telas, lo que dificultó su ajuste durante el recorrido. “Mi objetivo era crear el Fantasy Bra más deslumbrante que se haya visto jamás, pero el verdadero reto fue estructurar oro macizo y más de 4.000 diamantes directamente sobre el cuerpo sin usar ningún soporte de tela, cada pieza tuvo que ser ajustada a mano para dar libertad de movimiento”,  resaltó Arabo.

La controversia evidenció la tensión entre honrar a modelos históricas que regresaron al show, como Adriana Lima o Alessandra Ambrosio, y la estrategia de la marca por buscar el impacto digital. El Fantasy Bra pasó así de ser el símbolo aspiracional de los años noventa a convertirse en el centro del debate sobre la verdadera identidad actual de la portadora.

El regreso a la pasarela y la representación colombiana

El desfile se celebró este domingo 18 de octubre en Los Ángeles, donde su transmisión estuvo programada para las 6:30 p. m., hora de Colombia, adicionalmente se pudo observar de forma gratuita  por   canales digitales oficiales de Victoria ‘s Secret en YouTube, TikTok e Instagram. 

La edición de este año contó con presentaciones musicales de Megan Thee Stallion, Tate McRae, Megan Moroney y KATSEYE. Entre las modelos anunciadas también participaron Adriana Lima, Gigi Hadid, Candice Swanepoel, Ashley Graham, Alex Consani, Paloma Elsesser, Imaan Hammam, Anok Yai y Barbara Palvin.

Este espectáculo se realizo este año como la consolidación de la nueva era de la marca, que tras su suspensión en 2019 retornó en 2024 con un formato renovado e incluyente, seguido de la edición de 2025 donde destacó la presentación musical de Karol G, y proyectando su siguiente entrega para el año 2027.

Uno de los momentos más comentados de la jornada es la participación de la modelo sanandresana Honey Ordóñez, de 20 años, quien se suma como la representación colombiana en esta icónica pasarela, tras la destacada participación de Valentina Castro en 2025. Sobre este acontecimiento en su carrera, Honey Ordóñez expresó emocionada en sus redes sociales:

“¡GUAU, todavía lo estoy asimilando! No podría estar más emocionada de ser parte del legendario Victoria ‘s Secret Show. ¡VAMOS CON TODA! Mi yo de 8 años no me lo creería…”

El retorno del Fantasy Bra y la incorporación de rostros diversos como Honey Ordóñez reflejan el conflicto estratégico en el que se encuentra Victoria ‘s Secret. Entre la nostalgia de una pasarela legendaria que definió a toda una generación y la imperiosa necesidad de responder a las exigencias de inclusión y relevancia digital del público actual, la firma busca redefinir el significado del lujo contemporáneo. El espectáculo de este año no solo marca el pulso de su evolución comercial, sino que deja abierta la conversación sobre si la marca logrará equilibrar el espectáculo aspiracional con la auténtica representación en sus próximas ediciones.