Fue reconocido porque desde muy joven demostró un carácter fuerte, acompañado de una ética inquebrantable que lo convirtió en referente para su comunidad. A lo largo de su vida ejerció diversos oficios.
Entre ellos, la creación del Círculo de Literatos Jóvenes de Zipaquirá, creado a comienzos de los años sesenta. “gracias a su interés y perseverancia durante la década del 2000 revivieron en Zipaquirá las tertulias literarias que en otrora le dieron al municipio un lugar destacado en el contorno cultural departamental y nacional, es así como nace la “Voz y el Signo”, destaca el Centro de Historia de Zipaquirá.
Espacio que estuvo dirigido varios años por él y que, según esta misma entidad, se desarrollaba los primeros viernes de cada mes a las 6:30 de la tarde en la Casa de la Cultura. Así mismo, perteneció a la Junta Directiva de la Casa de la Cultura, fue miembro Correspondiente de la Academia de Historia de Cundinamarca y confundador y vicepresidente del Centro de Historia de Zipaquirá
Segundo Benjamín vivió con sencillez, pero con la grandeza de quienes entienden el verdadero significado de la honra. Su memoria perdurará en los relatos de sus hijos, nietos, amigos y vecinos, quienes hoy lo recuerdan con gratitud y afecto.
Hoy Zipaquirá lo despide con respeto y con la certeza de que hombres como él no mueren del todo: su legado se queda sembrado en la tierra, en la memoria y en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
Que en paz descanse…








