Cada 3 de agosto, la ciudad de Zipaquirá se viste de luto y orgullo para conmemorar el Día de los Mártires Zipaquireños. Esta fecha, de profunda relevancia histórica, honra la memoria de seis valientes ciudadanos fusilados en 1816 por las tropas del pacificador Pablo Morillo durante la violenta “Época del Terror”.
Los mártires, cuyos nombres son Agustín Zapata, Luis Sarache, Luis Gómez, José María Riaño, Francisco Zarate y Juan Nepomuceno Quiguarana, fueron ejecutados por su apoyo a la causa de la independencia. Su sacrificio se convirtió en un símbolo de la resistencia local contra la represión española y en un pilar fundamental para la historia de la ciudad y del país.

Desde 1931, este día ha sido declarado cívico en Zipaquirá. La conmemoración es una oportunidad para que la comunidad reflexione sobre el costo de la libertad y celebre el legado de estos héroes anónimos.
La jornada suele estar marcada por una solemne ceremonia en la Plaza de los Mártires Zipaquireños, donde un obelisco recuerda sus nombres. Posteriormente, se realiza un desfile cívico que recorre las calles principales, uniendo a estudiantes, autoridades y ciudadanos en un emotivo tributo.

La conmemoración del 3 de agosto no solo mantiene viva la historia, sino que también refuerza el sentido de identidad y pertenencia de los zipaquereños, recordándoles que su ciudad fue cuna de héroes que lucharon por la libertad.







