Un 11 de septiembre hace 25 años, el mundo cambió. En la que empezó como una mañana normal, estadounidenses de todos los caminos de la vida despertaron a escenas de horror y sufrimiento mientras que dos aviones secuestrados chocaron contra las Torres Gemelas en Nueva York. Poco después, otro impactó contra el Pentágono y un cuarto cayó en un campo de Pensilvania. Este acontecimiento dejó 2.977 víctimas mortales.
Los 19 secuestradores fueron miembros del grupo islamita AI Qaeda. Según las investigaciones posteriores por parte de las autoridades federales, se dividieron en cuatro equipos, cada uno compuesto por un piloto entrenado y múltiples luchadores cuyo trabajo sería someter a la tripulación y a los pasajeros.y
El impacto en las Torres Gemelas dejó un saldo de 2753 víctimas mortales y el colapso de las dos torres , en el pentágono dejó 184 víctimas mortales 125 civiles y personal militar y 59 pasajeros del vuelo 77, mientras que en uno de los aviones no alcanzó a llegar a su objetivo, en la investigación se determinó que los pasajeros y miembros de la tripulación intentaron recuperar el control de la aeronave. Ese avión, el vuelo 93, se estrelló en un campo cercano a Shanksville, Pensilvania. Según las investigaciones, su destino era Washington D. C. y entre los posibles objetivos se encontraban la Casa Blanca o el Capitolio de Estados Unidos.

Después de los atentados, Estados Unidos declaró la llamada guerra contra el terrorismo en uno de los discurso que dio el presidente George Bush: “Nuestra guerra contra el terrorismo comienza con Al Qaeda, pero no termina allí. No terminará hasta que todos los grupos terroristas de alcance mundial hayan sido encontrados, detenidos y derrotados”. El 7 de octubre de 2001, menos de un mes después de los ataques, comenzó la intervención militar estadounidense en Afganistán, donde se encontraba refugiado el líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, señalado como uno de los principales responsables de la organización de los atentados. Según el FBI, bin Laden posteriormente admitió su participación en la planificación de los ataques.
Estos atentados cambiaron por completo las políticas de seguridad de Estados Unidos y marcaron una transformación en los controles de los aeropuertos. También impulsaron un mayor intercambio de información entre las agencias de inteligencia y seguridad de diferentes países. El 26 de octubre de 2001, Bush firmoó la Ley Patriota, con la que fortalecieron las herramientas del gobierno para combatir y prevenir el terrorismo. Su ideal era obtener información y realizar investigaciones sobre personas que se consideraban sospechosas, el intercambio de información entre investigadores y el análisis de movimientos financieros se consideraban fuentes del terrrorismo. También se aprobó la creación de del Departamento de Seguridad Nacional, que empezó a funcionar al 2003 con el fin reforzar fronteras, controlar migraciones, atender emergencias de terrorismo llevar control y brindar seguridad en los aeropuertos contra el terrorismo.

A 25 años de aquel día, las imágenes del humo sobre Nueva York, el colapso de las Torres Gemelas, los equipos de rescate y las personas buscando a sus familiares permanecen en la memoria como el dia que el día cambió su control de seguridad e información.
La guerra contra el terrorismo también se convirtió en uno de los principales conflictos de las siguientes décadas. La intervención en Afganistán se prolongó durante aproximadamente 20 años, donde se vivo la en el 2011 la muerte de Bin Laden, en un operativo liderado por los Estados Unidos, también se vivió la creación de el grupo ISIS quienes coordinaron atentados uno de ellos en París el 13 de noviembre del 2015, con un aproximado de 130 muertos. En el 2021 las tropas estadounidenses retiraron su tropas.
El 11 de septiembre no solo dejó miles de víctimas y cambió para siempre el horizonte de Nueva York. También marcó un antes y un después en la seguridad internacional, los controles aeroportuarios y la manera en que el mundo enfrentó la amenaza del terrorismo.







