A través de la Circular CA-01-2026, la Contraloría de Cundinamarca instó a las administraciones municipales a fortalecer las acciones de prevención, preparación y respuesta frente a los efectos del Fenómeno de El Niño y la variabilidad climática.
La gestión ambiental y el uso eficiente de los recursos públicos son determinantes para garantizar la seguridad hídrica, proteger ecosistemas estratégicos y reducir la vulnerabilidad de los municipios ante sequías e incendios forestales. Por ello, la Contraloría, otorgó un paquete de medidas:
- Los municipios deben actualizar sus planes de contingencia, mantener activos los Consejos Municipales para la Gestión del Riesgo (CMGRD) y asegurar una coordinación técnica y operativa permanente.
- Se exige promover el ahorro de agua, monitorear fuentes abastecedoras con bajo caudal, controlar asentamientos ilegales en rondas hídricas y verificar sistemas de abastecimiento de agua potable.

- Es obligatorio priorizar áreas susceptibles a incendios, fortalecer la capacidad operativa de Cuerpos de Bomberos y brigadas forestales, y realizar campañas de sensibilización ciudadana.
- Realizar acciones concretas de conservación y restauración de páramos, humedales y bosques, integrando criterios de adaptación al cambio climático en la planificación territorial.
- Se debe optimizar la ejecución de recursos destinados a la gestión del riesgo, garantizando que todos los procesos de contratación se realicen con transparencia, planeación y eficiencia.
La Contraloría del departamento señala que “la adecuada gestión ambiental, la protección de los recursos naturales y la prevención de riesgos asociados a la variabilidad climática constituyen factores determinantes para la protección del patrimonio público y ambiental” por lo que estas acciones son fundamentales para enfrentar este fenómeno, recordando que la adecuada gestión de riesgos es una obligación constitucional que busca asegurar el bienestar de las generaciones presentes y futuras.







