La intervención se llevó a cabo en el municipio de Soacha, en la vereda La Chacua, específicamente en el predio Lagunita, un sector de alta fragilidad ambiental donde profesionales de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), acompañados por el Grupo de Carabineros de la Policía Nacional, sorprendieron a cinco personas en total flagrancia. Los implicados se encontraban realizando quemas abiertas de retal de madera, un material que, lejos de ser limpio, estaba peligrosamente mezclado con residuos de pintura, metales y otros elementos altamente contaminantes para la fabricación artesanal de carbón vegetal.
La magnitud del daño quedó al descubierto tras las valoraciones técnicas y cartográficas realizadas por los expertos de la corporación. Mediante el cruce de información geográfica en terreno y el uso de las capas cartográficas de la plataforma Geoambiental, las autoridades confirmaron que todo el complejo ilegal operaba de manera irregular. “Se concluyó que el área destinada a las quemas abiertas, se encuentra totalmente sobrepuesta a la Reserva Forestal Protectora Productora Cuenca Alta del Río Bogotá”, señaló César Augusto Rico Mayorga, director regional de la CAR en Soacha, evidenciando la gravedad de la invasión en un área de rigurosa protección ecológica.

Durante la inspección del predio, las autoridades contabilizaron cuatro pilas en plena combustión con un volumen aproximado de 68,4 metros cúbicos, además de otras seis pilas en proceso de armado que sumaban 76,87 metros cúbicos adicionales, completando un total de más de 145 metros cúbicos de material en proceso de quema. Los peritos ambientales determinaron que esta actividad clandestina estaba generando un deterioro sistémico e irreversible sobre cuatro recursos naturales fundamentales, la atmósfera, la capa orgánica del terreno, la vegetación nativa y la estructura del paisaje rural.
Asimismo, la quema descontrolada de materiales sintéticos y maderas tratadas liberaba al aire agentes sumamente nocivos que representaban una amenaza directa para los habitantes y transeúntes de la zona. Sobre los riesgos sanitarios de esta contaminación, el director regional de la CAR César Augusto Rico Mayorga explicó que “el material particulado, según su tamaño, puede afectar diferentes zonas del sistema respiratorio, así como las mucosas y la piel, siendo estas dos últimas las afectadas por las partículas de mayor tamaño”

Tras el desmantelamiento de las estructuras de combustión y la captura de los responsables, la Corporación Autónoma Regional (CAR) remitió de manera oficial una copia detallada del informe técnico a la Alcaldía de Soacha. Con esta medida, se busca que la administración municipal active sus competencias institucionales y despliegue un control riguroso en el predio Lagunita, garantizando que no se reactive este foco de contaminación que vulnera la estabilidad ecológica del departamento.







