La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, en conjunto del Ejército Nacional, la Fuerza Aérea Colombiana FAC y la policía, en lo corrido del 2026 se realizaron más de 60 operaciones que afectan los recursos del suelo y aire. Operativos que se realizan tras advertencia del fenómeno de niño.
De acuerdo con la CAR el 57% de los operativos lograron cerrar prácticas prohibidas y sin permisos especialmente de quemas para producir carbón vegetal, teniendo como prioridad la cuenca del río Bogotá, y los municipios de la cuenca del valle de Ubaté. “No vamos a permitir que el aire y los suelos de Cundinamarca se sigan destruyendo. En 2026 hemos ejecutado más de 60 operativos de alto impacto contra la criminalidad ambiental en el territorio, y 57 % frenaron en seco prácticas que hoy están expresamente prohibidas por el Ministerio de Ambiente: quemas para la producción de carbón vegetal”, comentó el director Alfred Ballesteros.
La corporación recuerda a la ciudadanía que según la Resolución 1070 del Ministerio de Ambiente, prohíbe las quemas abiertas controladas en áreas rurales debido al aumento de los incendios forestales, la contaminación que producen las quemas y la afectación del suelo y los recursos naturales.
La CAR también advierte que este tipo de prácticas son una amenaza frente al fenómeno del niño que presenta el país.
Efectos que tiene este tipo de prácticas en el ser Humano
La minería de carbón a cielo abierto o quema de estos materiales puede causar daños a la salud de quienes la producen y los habitantes que residen alrededor del lugar que lo producen. Según la corporación, estas prácticas generan mayor riesgo de enfermedades pulmonares por exposición de polvo y humo. Posibles afectaciones cardiovasculares asociadas a la contaminación del aire. De acuerdo con el manual, Carbón tóxico: daños y riesgos a la salud de trabajadores mineros y población expuesta al carbón, “así como una notoria incidencia de enfermedades respiratorias y cardiovasculares que, en muchos casos, se asocian a la exposición al carbón”.
Efectos Ambientales
Este tipo de actividades genera deforestación y pérdida de vegetación, la destrucción de recursos naturales y contaminación de cuencas o fuentes hídricas. En el suelo se produce erosión y degradación del mismo y la emisión de gases de efecto invernadero. Según el Manual de Carbón Tóxico estas prácticas generan “en pérdidas irrecuperables de agua, suelos y biodiversidad”.







