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Exceso de velocidad e intolerancia en la vía: alrededor de 2´100.000 vehículos transitaron durante el puente festivo

El asfalto de Cundinamarca volvió a convertirse en un escenario implacable de dolor. Mientras los pronósticos viales anticipaban una masiva movilización con más de 2.163.000 vehículos transitando por los principales corredores del departamento durante el inicio del puente festivo de Todos los Santos, la ilusión de un merecido descanso familiar chocó brutalmente contra una estadística que no da tregua. En cuestión de horas, las carreteras del departamento se transformaron en vías de tragedia, cobrándose la vida de cuatro motociclistas en múltiples siniestros que enlutan de forma prematura a la región.

La crudeza del balance preliminar fue confirmada por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, quien advirtió con preocupación sobre el acelerado incremento de la accidentalidad en las vías desde el arranque de la operación éxodo. “Entre ayer y hoy se han registrado seis siniestros viales, con al menos diez lesionados y cuatro motociclistas fallecidos confirmados”, señaló el mandatario departamental, haciendo un llamado desesperado a la cordura en medio de la congestión.

Los reportes técnicos de las autoridades locales detallan que la tragedia se dispersó por varios lugares críticos de la red vial. 

Uno de los hechos más lamentables ocurrió en la vía Bogotá-Girardot el cual es uno de los corredores más transitados del país, donde un motociclista perdió la vida tras chocar aparatosamente contra una camioneta. Similares escenas de dolor se vivieron en el sector de Solo Sopas, en el municipio de Silvania, donde una sola colisión en la que se desplazaban dos personas en moto dejó un saldo fatal de dos vidas perdidas. La lista de fatalidades se amplió también en el corredor que conecta a Zipaquirá con Tocancipá, donde otro motociclista falleció en circunstancias que son materia de investigación por parte de las autoridades de tránsito.

Ante este panorama desolador, la ministra de Transporte encargada, María Fernanda Rojas Mantilla, ha insistido en la urgencia de redoblar los recaudos de seguridad y cumplir estrictamente con los dispositivos de control nacional, recordando que los operativos especiales como las restricciones de carga pesada, los carriles reversibles y el plan de pico y placa regional buscan blindar las vías, pero resultan insuficientes si el factor humano falla. 

Foto: Más de 2.163.000 vehículos se movilizarán por Cundinamarca durante el puente festivo de Todos los Santos

La cartera ministerial y los entes territoriales han enfatizado que la vulnerabilidad de los motociclistas sigue siendo el mayor talón de Aquiles de la seguridad vial en el país. Las autoridades han querido apelar a la conciencia física y humana de los viajeros mediante comparaciones contundentes. 

Un impacto en moto a tan solo 80 kilómetros por hora equivale, por pura ley de gravedad y desaceleración, a precipitarse al vacío desde el octavo piso de un edificio, adicionalmente los adelantamientos prohibidos, la invasión de carril y el afán por ganar unos minutos en la ruta se pagan, con demasiada frecuencia, con la moneda más costosa, la vida misma.

“Ningún afán vale una vida. Bajemos el ritmo y rebasemos solo donde es seguro para que todos regresemos a casa”, señaló Rey, dejando un mensaje de reflexión ciudadana al borde de las carreteras.

Foto: Más de 2.163.000 vehículos se movilizarán por Cundinamarca durante el puente festivo de Todos los Santos

Las carreteras no son pistas de carreras ni toleran distracciones, son el cordón umbilical que conecta los destinos de miles de colombianos, que esta tragedia sirva como un espejo de lo frágil que es el trayecto y de que la victoria más grande al final de cualquier festividad no es llegar primero, sino abrazar con vida a los que nos esperan en el hogar.