La historia detrás de la casa del histórico arquero René Higuita en El Poblado sumó un capítulo definitivo en los tribunales. El pasado 3 de julio, un juez de Medellín declaró en primera instancia la extinción de dominio sobre el inmueble, reactivando un extenso proceso legal que comenzó en 2014 y que, al no estar en firme, todavía promete dar una batalla en los estrados judiciales.
El enredo legal nació por el pasado de la propiedad, adquirida por Higuita en los años noventa a través de un intercambio comercial que el ex futbolista señala como “legítimo”. Tiempo después se descubrió que el dueño anterior era un testaferro del Cartel de Medellín, un dato oculto para la época de la compra. Por esta razón, la Fiscalía intervino el bien en mayo de 2014, dejándolo bajo la administración de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad que incluso denunció en 2022 presuntas irregularidades en el expediente técnico.

Frente al panorama actual, la SAE aclaró que sus acciones responden meramente a obligaciones institucionales y que “el proceso continúa conforme a las etapas y recursos previstos en la ley” y que, en ejercicio de sus funciones, “presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación por la presunta comisión del delito de prevaricato por acción”, proceso que le corresponde al ente acusador.
Desde la otra orilla, el ex arquero defendió su patrimonio recordando que es ajeno al pasado del predio, señalando que “la decisión recae exclusivamente sobre el inmueble y no constituye un juicio sobre mi conducta”. Asi mismo, señaló que en el fallo en primera instancia “reconoce expresamente mi condición de tercero de buena fe”

El litigio por el destino físico de la vivienda seguirá su curso en manos de las autoridades encargadas, al no ser un fallo ejecutoriado, Higuita confirmó que hará pleno uso de los recursos legales y presentará el correspondiente recurso de apelación ante el tribunal superior.
Finalmente, el icónico deportista hizo un llamado al periodismo para que se informe de los hechos con el debido equilibrio. Higuita insistió en la importancia de evitar titulares sensacionalistas que sugieran nexos delictivos inexistentes, recordando que la opinión pública tiene derecho a una información precisa y ajustada estrictamente a la realidad judicial.







