Cargando...
Bogotá: 14°C ☁️
USD/COP (TRM): $3,945.50
MSCI COLCAP: 1,285.42 ▼ 0.3%
ECOPETROL: $2,310 ▲ 1.2%
CAFE (NY): $2.12 ▲ 0.5%
BVC: Abierta
USD/COP (TRM): $3,945.50
MSCI COLCAP: 1,285.42 ▼ 0.3%

¿Quién se queda con el agua en Cundinamarca? CAR rastrea los millones de litros otorgados ante llegada de la sequía

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) anunció el fortalecimiento de los operativos de control sobre las concesiones de agua vigentes en su jurisdicción. Esta medida busca verificar el uso adecuado del recurso hídrico ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño. Las inspecciones priorizarán los caudales de mayor volumen para garantizar la sostenibilidad ambiental en toda la región. 

La estrategia forma parte de la ruta de preparación climática, activada desde abril para mitigar los riesgos de desabastecimiento hídrico ante un pronóstico de sequía de gran intensidad. En lo que va del año, los equipos técnicos de las 14 direcciones regionales han realizado 502 visitas de control en el territorio. De estas, 420 correspondieron a caudales medianos y 82 se concentraron directamente en los grandes consumidores del departamento.  

Foto: CAR Cundinamarca aumenta inspecciones a grandes usuarios de agua ante posible sequía

Durante las inspecciones, los funcionarios evalúan el volumen captado, las obras de aducción y el estricto cumplimiento del Programa de Uso Eficiente y Ahorro del Agua. Actualmente, la entidad vigila cerca de 1.500 concesiones prioritarias, donde el 86% se destina de forma exclusiva a permisos de captación entre 1 a 10 litros por segundo (lps). Un 14% está destinado a 12 concesiones a grandes usuarios (más de 10 lps). El porcentaje restante se distribuye entre el uso agropecuarios, consumo doméstico de acueductos veredales, el sector industrial, la minería y la recreación.  

El director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, explicó el sentido de las visitas y enfatizó que la entrega de estos permisos hídricos conlleva una supervisión rigurosa en el territorio. El funcionario recordó la gran responsabilidad técnica y el compromiso ecológico que adquieren las personas naturales y jurídicas al momento de acceder a las fuentes de agua de la región.

“Otorgar una concesión no significa otorgar un permiso sin control, sino que, por el contrario, cada usuario debe cumplir condiciones técnicas, ambientales y de ahorro del recurso y eso es lo que verificamos en nuestras acciones de vigilancia”, dijo Ballesteros. 

Con esta medida, la corporación busca saldar una vieja deuda de confianza tras la polémica desatada por la concesión de agua otorgada durante años a la multinacional Coca-Cola en La Calera. En su momento, aquella licencia operó en medio de una severa sequía que dejó sin el recurso vital a cientos de pobladores. Hoy, ante la inminente llegada de un fenómeno de El Niño potencialmente más intenso, la expectativa ciudadana se centra en que la entidad vigile con lupa y sin excepciones este tipo de permisos industriales.