Un operativo conjunto en el municipio de Soacha encendió las alarmas de las autoridades departamentales tras destapar una modalidad de fraude sin antecedentes registrados en la región: la falsificación de cerveza. La acción, liderada por el Grupo de Operaciones Especiales de Lucha contra el Contrabando (GEPCI) de la Secretaría de Hacienda de Cundinamarca, junto con la Policía Fiscal y Aduanera (POLFA) e INVIMA, permitió propinar un duro golpe a las redes de ilegalidad.

Durante la diligencia de control e inspección realizada en Soacha, las autoridades lograron decomisar un importante cargamento de mercancía fraudulenta:
- 3.300 cervezas adulteradas: Constituye el primer hallazgo de este tipo de bebida alterada en el departamento.
- +250 unidades de licor falsificado: Botellas de licores de alta graduación alcohólica listas para su distribución.
- 2.300 cajetillas de cigarrillos: Mercancía ingresada al territorio mediante contrabando.
- 2 personas capturadas: Detenidas en flagrancia durante el procedimiento. Los procesados podrían enfrentar penas de hasta 12 años de cárcel por delitos relacionados con la adulteración de alimentos y bebidas.
Históricamente, la falsificación de bebidas alcohólicas en Cundinamarca se concentraba en licores destilados como whisky, ginebra, ron y aguardiente. El hallazgo de cerveza adulterada cambia el panorama de riesgo, pues se trata de una de las bebidas de mayor consumo masivo en el país.
Esta práctica no solo representa una amenaza directa y severa para la salud de los consumidores —quienes se exponen a intoxicaciones por sustancias nocivas—, sino que golpea directamente las finanzas públicas. El impuesto al consumo de licores y cervezas representa una fuente crucial de ingresos fiscales que financia sectores prioritarios en el departamento como la salud, la cultura y el deporte.
Ante la apertura de esta nueva alerta departamental, las autoridades hacen un llamado a la comunidad para extremar precauciones al momento de comprar bebidas alcohólicas:
- Puntos de venta: Comprar exclusivamente en establecimientos reconocidos, formales y autorizados.
- Inspección física: Verificar minuciosamente el estado del envase, asegurándose de que las tapas, sellos de seguridad, estampillas y etiquetas no presenten alteraciones, residuos ni pegamento suelto.
- Precios: Desconfiar de ofertas desproporcionadas o precios significativamente inferiores al valor comercial habitual.
- Denuncia: Reportar cualquier irregularidad o sospecha sobre establecimientos informales ante las autoridades competentes.







