Ante un sistema de salud que ha atravesado por años momentos críticos, la abogada y especialista en economía de la salud Ana María Vesga asumirá la conducción del Ministerio de Salud en el gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella. Su llegada a la cartera se produce en medio de una marcada expectativa técnica, pero también bajo el fuego cruzado de un debate que cuestiona su perfil. Vesga, busca fundamentar su estrategia en un “plan de choque financiero”: inyectar liquidez y resolver la acumulación de atenciones antes de considerar reformas al sistema.
Graduada de la Universidad de los Andes, con formación en Alta Dirección y una maestría en Economía de la Salud y del Medicamento de la Universidad Pompeu Fabra, la posiciona con un perfil técnico en el sector. Sin embargo, su reciente rol como presidenta ejecutiva de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), el gremio que agrupa a 11 de las principales EPS del país, encendió las alarmas en diversos sectores.
🚨La nueva Ministra de Salud es un riesgo institucional🚨 Abre la puerta giratoria entre lo privado y lo público. ¿Llega a representar los intereses de las EPS? pic.twitter.com/ItMeX4BfD3
— Ariel Ávila (@ArielAnaliza) July 31, 2026
El representante a la Cámara por Cundinamarca, Ariel Ávila, cuestionó el nombramiento al señalar que “abre la puerta giratoria entre lo privado y lo público…yo entiendo que la reforma de Gustavo Petro tuvo muchos cuestionamientos, pero una cosa muy diferente es poner a la representante del sector privado como ministra de salud. Es decir, va a defender a las EPS no a los pacientes”.
Frente a estos señalamientos, la ministra designada respondió en entrevista con Julio Sánchez Cristo para precisar los límites de su ejercicio público. “Si hubiera alguna decisión administrativa de carácter particular yo debería, y lo haré, por supuesto, declarar el conflicto de interés cuando corresponda”, dijo. Asimismo, enfatizó que la ciudadanía debe tener tranquilidad, pues el papel del Ministerio no abarca actuaciones de control individual sobre los actores del sistema, función que recae en la Superintendencia Nacional de Salud.
¿Cuáles serán sus primeras acciones como ministra?
Precisamente, esa tensión entre la sospecha de favorecimiento gremial y la urgencia de caja en los hospitales encuentra su punto de convergencia en la primera apuesta de Vesga: dar viabilidad financiera al sistema para evitar su parálisis. Para la ministra designada, estaría descartado una reforma a corto plazo. “Un paciente en cuidados intensivos no está en momento de emprender grandes reformas”, dijo ante el programa dirigido por Cristo.
En esa línea, una de las acciones reveladas hasta el momento serán sobre el cumplimiento del fallo emitido en 2025 por la Corte Constitucional, que ordenó revisar el valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), el monto que el Estado reconoce a las EPS por cada afiliado. “Tenemos que hacer una revisión total de esa UPC desde el año 2021 y asegurarnos que el cálculo para el 2027 sea correcto”, explicó la ministra.
Esta estabilización económica busca ser la palanca para resolver el desabastecimiento y la entrega tardía de medicamentos, una de las fallas que más impacta la calidad de vida de los usuarios. El plan contempla caracterizar los cuellos de botella en cada EPS e instalar mesas de trabajo con los prestadores y las redes de distribución para agilizar los despachos.







