Mediante un comunicado emitido el pasado dos de mayo, la Delegación Departamental de Bomberos de Cundinamarca junto con su coordinación ejecutiva, exige a los alcaldes municipales y consejos de gestión del riesgo garantizar de forma inmediata la prestación del servicio esencial de socorro. La directriz, firmada por el Capitán Álvaro Farfán Vargas y el Subteniente Hernán Guillermo Sanabria, surge como respuesta a los pronósticos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, que advierten sobre un incremento crítico de temperaturas y déficit hídrico durante el segundo semestre del año debido al Fenómeno del Niño.

Este llamado no solo busca preparar al departamento ante la amenaza de incendios forestales, sino también recordar a los mandatarios locales que el incumplimiento de sus obligaciones legales en esta materia puede acarrear severas sanciones disciplinarias, fiscales y penales. El comunicado es enfático al señalar que la gestión del riesgo contra incendios y rescates no es una opción facultativa, sino una obligación imperativa del Estado que recae directamente sobre los municipios. “Se hace necesario que los municipios fortalezcan de manera inmediata sus capacidades operativas, técnicas y logísticas, garantizando la disponibilidad permanente del servicio bomberil bajo esquemas de operación continua (24/7), con personal suficiente, equipos adecuados y recursos financieros oportunamente asignados”, señala el comunicado.

Asimismo, la Delegación subrayó que los recursos de la sobretasa bomberil son rentas de destinación específica; por lo tanto, deben transferirse exclusivamente a los cuerpos de bomberos de la respectiva jurisdicción para fortalecer sus capacidades técnicas y operativas, advirtiendo que cualquier uso indebido de estos fondos constituye una falta grave. La orden incluye la actualización urgente de planes de contingencia, el mantenimiento preventivo de equipos y la identificación de puntos críticos vulnerables al desabastecimiento de agua.
Finalmente, la Delegación Departamental de Bomberos de Cundinamarca reiteró su compromiso de brindar acompañamiento técnico y jurídico a las administraciones locales para asegurar que ninguna población quede desprotegida. Así como establece una hoja de ruta obligatoria para enfrentar uno de los desafíos climáticos más exigentes del año, dejando claro que la seguridad territorial y la protección de la vida son responsabilidades que no admiten dilaciones ni omisiones administrativas por parte de los gobernantes municipales.







