En una homilía realizada el domingo, 29 de marzo, marcada por la urgencia de la reconciliación global, el Papa León XIV aprovechó la celebración del Domingo de Ramos en la Ciudad del Vaticano para lanzar un llamado contra la guerra y la violencia. Ante una multitud congregada para conmemorar la entrada de Jesús en Jerusalén, el Pontífice presentó la figura de Jesucristo como el “Rey de la paz”, enviando un mensaje, no solo a los países que en este momento se encuentran en guerra, sino también a quienes instrumentalizan la fé para justificar conflictos armados o divisiones entre los pueblos.
Durante su reflexión sobre la Pasión, el Santo Padre contrastó la mansedumbre de Cristo, caracterizada por la moderación de la irá y el resentimiento, con la agitación violenta del mundo. Recordó que, al entrar en Jerusalén montado en un asno, Jesús cumplió una profecía de humildad que rechaza explícitamente el poder militar y la fuerza bruta. “Él se ofrece como una caricia para la humanidad, mientras los otros empuñan espadas y palos”, señaló el Pontífice durante la ceremonia, enfatizando que la violencia solo tiene la capacidad de engendrar más violencia, un ciclo que el cristiano está llamado a romper mediante el perdón y la entrega.
Uno de los momentos más importantes del mensaje, según Vatican News, fue la denuncia contra quienes pretenden invocar la divinidad para validar la guerra. Aunque el pontífice no se refirió explícitamente a algún mandatario, coincidencialmente, el pasado 23 de marzo el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, en medio de un servicio religioso en el Pentágono, “habló de una “fuerza abrumadora” y de la capacidad inigualable del ejército estadounidense para hacer llover “muerte y destrucción desde el cielo” sobre sus enemigos iraníes “apocalípticos”.
We have gathered at the Pentagon for our monthly worship service.
— DOW Rapid Response (@DOWResponse) February 17, 2026
We are One Nation Under God. pic.twitter.com/o5L8GgjFS8
Aunque el sumo pontífice ha lamentado en diversas ocasiones la guerra contra Irán, surgen críticas, incluso, de simpatizantes del papa por la postura “ligera” que ha sostenido en medio del conflicto. El teólogo italoamericano, Massimo Fagiolo, quien habló para DW, señaló que la guerra iniciada por el país estadounidense en Israel “involucra directamente a la religión y a la Iglesia en el conflicto”, y eso, según él, requiere un lenguaje más claro por parte del jefe de la iglesia. Fagiolo, sostiene que esto podría ser “un problema para la credibilidad del papa en países que ven esta guerra de manera diferente a como la vemos en Estados Unidos y Europa”.
Sin embargo, durante su homilía, León XIV fue enfático al declarar que el Señor rechaza las plegarias de quienes manchan sus manos con sangre. “Un Dios que rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento”, sentenció, haciendo un llamado directo a los líderes y naciones que hoy mantienen activos focos de hostilidad en diversos puntos del planeta, especialmente en regiones castigadas por la opresión.

Hacia el cierre de la celebración, el Papa conectó el sufrimiento histórico de la cruz con las crisis contemporáneas, afirmando que las heridas de Cristo se reflejan hoy en los enfermos, los pobres y, de manera punzante, en las víctimas de los bombardeos y el desplazamiento forzado. “Cristo, Rey de la paz, sigue clamando desde su cruz: ¡Dios es amor! ¡Tengan piedad! ¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!”, exclamó el Pontífice, concluyendo con una oración dedicada a la Virgen María para encomendarle el dolor de los pueblos que sufren la guerra, con la esperanza de que la injusticia no tenga la última palabra.







