En una reciente sesión del Concejo Municipal de Piedecuesta, Santander, el concejal Jorge Armando Navas destapó un insólito y polémico hecho que pone en entredicho la rigurosidad y el uso de los recursos públicos en la administración local. Durante su intervención, el cabildante reveló que la Secretaría de Infraestructura entregó su informe de gestión oficial con fragmentos generados por inteligencia artificial, sin haberse tomado el trabajo de revisar o editar el documento antes de radicarlo.
El escándalo salió a la luz pública cuando el concejal invitó a sus colegas a revisar la página 18 del documento oficial, justo debajo del cuadro de metas de agua potable. Allí, impreso con el sello oficial del cabildo, quedó expuesto el saludo automático con el que el chatbot de OpenAI entregó el texto a quien lo solicitó:
«Te presento una versión ampliada y fortalecida de cada meta con redacción técnica e institucional para el informe de gestión 2026 de la Secretaría de Infraestructura de Piedecuesta»
Para el concejal Navas, la situación representa un acto vergonzoso que evidencia una profunda falta de rigor institucional y de respeto por la corporación y los ciudadanos. Sin embargo, lo que más indignación causó en el recinto no fue el uso de la herramienta tecnológica en sí, sino el costoso aparato burocrático que supuestamente debía respaldar la elaboración de estos documentos.
De acuerdo con las denuncias basadas en el propio documento oficial, en la página 29 se detalla que la dependencia ejecutó la suma de 1.391.350.000 pesos en contratos de prestación de servicios de apoyo a la gestión, destinados teóricamente a labores de asesoría y ayuda en la elaboración de informes.
«1.400 millones de pesos en asesores, en contratistas, para que la inteligencia artificial les escriba el informe», cuestionó el concejal jorge Armando Navas durante su alocución, enfatizando que resulta inaceptable que se destinen millonarios recursos públicos a contratistas que terminan copiando y pegando textos generados por plataformas digitales sin siquiera realizar una lectura previa antes de estampar sus firmas.
Hasta el momento, la Secretaría de Infraestructura de Piedecuesta ni el secretario de la cartera se han pronunciado formalmente sobre este desliz que ya genera reacciones de rechazo y burlas en el ámbito político local, avivando el debate sobre la eficiencia y el control en la contratación pública del municipio.







