Con el objetivo de mitigar el colapso vial que afecta a los residentes y viajeros de la provincia, la administración municipal de Cajicá inició, el pasado 18 de marzo, la ejecución de la primera etapa de una variante estratégica que pretende transformar la movilidad regional. Esta intervención no solo busca liberar las vías internas del casco urbano, sino también reducir los tiempos de desplazamiento en uno de los corredores más congestionados de la Sabana de Bogotá.
La obra, según El Dorado Radio, consiste en una variante diseñada para desviar el flujo vehicular que actualmente atraviesa zonas residenciales y comerciales, las cuales soportan hoy una carga de tráfico superior a su capacidad. El diseño de la nueva infraestructura destaca por un enfoque integral que prioriza la seguridad de todos los actores viales, incluyendo la construcción de carriles vehiculares eficientes, andenes peatonales y una ciclorruta, promoviendo así una convivencia armónica entre los distintos modos de transporte.

La alcaldesa de Cajicá, Fabiola Jácome, quien habló para El Dorado Radio, destacó la importancia de este hito para el desarrollo del territorio y la integración regional. “Necesitamos nuevas variantes en Cajicá y esta es la primera etapa de una gran solución para la movilidad, no solo del municipio sino también de los territorios vecinos que circulan por aquí”, afirmó la mandataria.
Esta intervención se articula, además, con la visión a largo plazo de la región, a través de un plan de movilidad que viene adelantando la administración, incluyendo proyectos de alto impacto como el Regiotram del Norte. La planificación actual de Cajicá busca preparar al municipio para la llegada de este sistema de transporte masivo, integrando la nueva infraestructura vial con las futuras estaciones y flujos de pasajeros que transformarán la Sabana Centro. Complementariamente, el gobierno local avanza en programas de educación vial y estrategias de organización del tránsito para asegurar que el cemento venga acompañado de una mejor cultura ciudadana.

Con esta primera fase, Cajicá apuesta por dejar de ser un “cuello de botella”, garantizando que el progreso de la infraestructura se traduzca en una mejor calidad de vida para sus habitantes y una movilidad más fluida para toda la provincia.







