La Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) dictó una medida cautelar contra CAFAM, en su rol de gestor farmacéutico, tras detectar persistentes fallas en la dispensación de fórmulas médicas. La decisión, anunciada este 29 de mayo de 2026, busca proteger el derecho fundamental a la salud de miles de usuarios en el país que hoy enfrentan la interrupción de sus tratamientos a causa del represamiento de más de un millón de fármacos.
La determinación de la entidad, se produjo luego de un exhaustivo proceso que incluyó visitas de inspección, auditorías integrales y diversas jornadas de seguimiento técnico. Durante estas diligencias, se confirmó la cifra reportada por el propio gestor farmacéutico: existen 1.048.575 medicamentos clasificados como pendientes abiertos de entrega a nivel nacional.

Al considerar que esta situación pone en riesgo directo la vida y el bienestar de los pacientes, la Supersalud ordenó a CAFAM la implementación inmediata de correctivos en todas sus líneas de servicio, abarcando ajustes administrativos, operativos, logísticos y de abastecimiento. Para solucionar la crisis, el ente de control impuso un plan obligatorio de normalización, el cual exige un cierre progresivo de los medicamentos pendientes bajo el siguiente cronograma:
- Primer mes: Cierre mínimo del 30 % de los pendientes.
- Segundo mes: Alcance de al menos el 60 % de las entregas atrasadas.
- Plazo final: Cierre del 100 % de los requerimientos dentro del tiempo establecido por la autoridad.

La instrucción es clara respecto a quiénes deben ser atendidos con mayor urgencia. CAFAM tendrá que priorizar la entrega a las poblaciones más vulnerables, lo que incluye a pacientes con enfermedades crónicas y de alto costo, menores de edad y adultos mayores.
La Superintendencia Nacional de Salud fue enfática en señalar que este proceso no terminará con la imposición de la medida. “La Superintendencia Nacional de Salud continuará realizando seguimiento estricto al cumplimiento de estas órdenes”, señaló en su comunicado oficial.






