Durante el puente festivo de la Independencia, las carreteras de Cundinamarca se convirtieron en el escenario de uno de los desplazamientos más masivos del año. Más de 2 millones de vehículos transitaron por los principales corredores del departamento. La jornada dejó un balance agridulce: a pesar de los esfuerzos logísticos, los accidentes viales cobraron la vida de dos ciclistas y recordaron la urgencia de mantener la prudencia al volante.
El plan de contingencia se articuló de manera conjunta entre la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional, las autoridades municipales y las concesiones viales. El acompañamiento no se limitó al flujo intermunicipal, sino que también garantizó condiciones de seguridad durante los desfiles y actos conmemorativos patrios en diversos municipios. Para agilizar el regreso masivo de viajeros hacia Bogotá, las autoridades habilitaron reversibles estratégicos en los tramos Apulo – Mosquera y Mondoñedo – Soacha, complementados con la restricción al transporte de carga y la aplicación del pico y placa regional.

“Durante este puente festivo logramos acompañar el desplazamiento de más de dos millones de vehículos gracias a un trabajo articulado entre las diferentes autoridades. El departamento acompañó el desplazamiento de los viajeros con reversibles, monitoreo aéreo, gestión del tráfico y operativos especiales durante uno de los fines de semana con mayor movilidad del mes de julio” señaló Andrés Rodríguez, Gerente de Control y Vigilancia de la Secretaría de Movilidad Contemporánea
En el frente del control y la prevención, las autoridades sancionaron el incumplimiento de las normas viales con la imposición de 169 órdenes de comparendo y 58 inmovilizaciones de vehículos. No obstante, el reporte de siniestralidad registró 24 accidentes de tránsito y 11 personas lesionadas. La huella más dolorosa del fin de semana la dejó el fallecimiento de dos ciclistas en hechos ocurridos en Mosquera y Zipaquirá, tragedias que encendieron las alarmas sobre la vulnerabilidad de los actores viales más expuestos.

Frente a esta realidad, las autoridades insistieron en que la seguridad en las carreteras no depende únicamente de la presencia policial o la tecnología, sino de un compromiso conjunto. Planear los viajes con anticipación, verificar el estado mecánico de los carros y motos, y sobre todo, reducir la velocidad, continúan siendo las decisiones clave para evitar que las festividades en el departamento se tornen en luto.







