El pasado 21 de Agosto, La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) expidió la Resolución 2218 de 2026, mediante la cual declaró cumplida la condición ambiental requerida para la ejecución del proyecto “Accesos Norte Fase II”. La decisión permite dar inicio a las obras del último tramo de ampliación de la Autopista Norte, comprendido entre las calles 191 y 245, garantizando la protección hídrica y la conexión entre los humedales Torca y Guaymaral.
La condición ambiental previa buscaba prevenir que la elevación y ampliación de la vía a seis carriles generara un efecto barrera, afectara el intercambio hídrico o redujera la capacidad de amortiguación de crecientes. Tras analizar los modelos matemáticos bidimensionales presentados por la Concesionaria Ruta Bogotá Norte S.A.S., la ANLA aprobó la implementación de medidas hidráulicas temporales para el manejo de caudales máximos, asegurando que los trabajos no agravaran las condiciones actuales del corredor.

La autoridad aclaró que la reconformación hidrogeomorfológica definitiva de los humedales corresponde al Fideicomiso Lagos de Torca y a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), por lo que la obligación del concesionario se centra en garantizar la estabilidad hidráulica durante la fase constructiva.
Paso de fauna y monitoreo ambiental
Como medida complementaria, la ANLA ordenó la incorporación de un nuevo paso de fauna en la franja de interconexión entre Torca y Guaymaral. A pesar de que la vía cuenta con tres estructuras tipo box culvert, la nueva obra reforzará la movilidad de especies con menor capacidad de desplazamiento, como el curí (Cavia aperea) y la chucha común (Didelphis pernigra), bajo los lineamientos del Ministerio de Ambiente que exigen restituir al menos el 5 % de la longitud del corredor afectado.<z

“Tomamos una decisión crucial que permitirá avanzar en una obra que para Bogotá es determinante, teniendo en cuenta la acreditación del cumplimiento de los componentes hídrico y de conectividad ecológica”, destacó Sergio Piñeros Botero, director general de la ANLA.
La entidad mantendrá el seguimiento técnico continuo para evaluar la efectividad de los esquemas aprobados y solicitará ajustes o medidas adicionales si la dinámica del corredor lo requiere.







