Desde la Alcaldía de Bogotá, se expidió el decreto Decreto 069 de 2026. Esta normativa, que adopta formalmente el “Plan para un Espacio Público Libre de Explotación Económica de Animales y Maltrato Animal”, busca transformar la relación entre la ciudadanía y los animales, eliminando prácticas de lucro que vulneren el bienestar animal en plazas, calles y parques, mientras se ofrece una ruta de transición digna para las personas que dependen económicamente de estas actividades.
El sustento de esta medida radica en un robusto marco legal que reconoce a los animales como seres sintientes y eleva a rango constitucional su protección. El decreto se apoya en hitos como la Ley 1774 de 2016 y la reciente “Ley Ángel” (Ley 2455 de 2025), las cuales obligan al Estado a identificar y erradicar escenarios de sufrimiento animal. Según el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), se han evidenciado situaciones críticas de tenencia irresponsable y crueldad en el uso de especies mayores, como llamas, alpacas y caballos, y animales domésticos en espectáculos o actividades de entretenimiento en el espacio público, lo que motivó la urgencia de este plan.

La implementación del plan se dividirá en tres etapas estratégicas que deberán cumplirse en un plazo de quince meses. En la primera fase, de identificación y caracterización, el Instituto para la Economía Social (IPES) y el IDPYBA censarán tanto a los animales como a las personas en situación de vulnerabilidad que actualmente ejercen estas actividades. Posteriormente, se formulará una oferta institucional que incluye rutas de adaptación laboral, reconversión productiva y, específicamente para especies mayores, programas de sustitución o compensación. Finalmente, la etapa de implementación garantizará que la transición sea progresiva y respetuosa con los derechos fundamentales de los trabajadores informales.

“Este decreto marca un antes y un después en la forma en que entendemos nuestra relación con los animales en la ciudad. No solo estamos protegiendo su vida y bienestar, también el Distrito permite acompañar a las personas hacia alternativas dignas y sostenibles, libres de maltrato”, aseguró Antonio Hernández Llamas, director del IDPYBA.
Para garantizar la efectividad de la norma, el decreto establece una ruta clara de atención y denuncia ante casos de maltrato. En situaciones de urgencia vital, la ciudadanía debe acudir a la Línea 123, mientras que otros reportes pueden tramitarse ante el IDPYBA, la Fiscalía General de la Nación o las inspecciones de policía. Además, el IDPYBA asumirá la custodia de las especies mayores entregadas voluntariamente en el marco del programa, promoviendo su adopción responsable bajo el “Compromiso por una Bogotá libre de Maltrato Animal”, donde los nuevos tenedores aseguren que estos animales no vuelvan a ser sometidos a ninguna forma de explotación.







