A pesar de un balance hídrico favorable al cierre de julio en los principales embalses de su jurisdicción, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) hizo un llamado a la cautela ante la paulatina consolidación del fenómeno de El Niño en el país. El director de la entidad, Alfred Ballesteros, enfatizó el pasado 4 de agosto, que la recuperación en los niveles de almacenamiento debe asumirse como una oportunidad para preparar el territorio y no como un motivo para relajar las medidas de ahorro y uso eficiente del agua.
De acuerdo con el informe del equipo de hidrología de la CAR, los agregados y sistemas regulados del departamento mostraron un comportamiento positivo durante el último mes:
- Agregado Norte: Los embalses Sisga y Neusa registraron niveles de almacenamiento cercanos a su capacidad máxima, ubicándose por encima de la curva guía de operación. En cuanto a Tominé, el embalse más grande de la jurisdicción, sostuvo volúmenes absolutos altos con variaciones mínimas respecto al comportamiento observado en 2024, a pesar de reportar un menor porcentaje relativo de llenado.
- Sistema Chingaza: Presentó un incremento superior a los 15 puntos porcentuales durante julio, cerrando el mes con cerca del 80% de su capacidad total.
- Agregado Sur: Mantuvo un nivel de operación cercano al 100% de su capacidad a lo largo del mes.
- Embalse El Hato: Tras mantener cifras estables sin aumentos significativos en el primer trimestre del año, inició una tendencia ascendente desde mayo hasta alcanzar 9,92 millones de metros cúbicos (Mm³), equivalentes al 78,08% de su capacidad total.

Control técnico y ‘Ruta de Preparación Climática’
La autoridad ambiental señaló que la estabilidad de los embalses responde a labores permanentes de monitoreo, control de descargas y manejo técnico de los sistemas de regulación hídrica. No obstante, las proyecciones meteorológicas prevén un aumento paulatino de temperaturas y una disminución en la oferta de lluvias.
“Quiero ser franco: Esta recuperación es una oportunidad, no una razón para relajarnos. El fenómeno de El Niño sigue consolidándose en el país con menos lluvias y más temperaturas altas, lo que significa mayor presión sobre nuestras fuentes hídricas”, señaló Ballesteros.

Como parte de las acciones preventivas, la CAR tiene en marcha desde el mes de mayo la Ruta de Preparación Climática, un plan de contingencia que articula medidas técnicas, supervisión de cuencas e interacciones con municipios y sectores productivos. La estrategia busca ajustar gradualmente los volúmenes de descarga en las represas y promover la corresponsabilidad entre pequeños y grandes usuarios para mitigar los efectos del periodo seco.







