Con el propósito de transformar la gestión ambiental y brindar herramientas legales para la protección del patrimonio hídrico del país, la senadora Esmeralda Hernández radicó el pasado 4 de agosto en el Congreso el proyecto de ley que busca reconocer la subjetividad jurídica de todos los ríos y cuerpos de agua naturales de Colombia. La propuesta, construida de forma articulada con organizaciones como International Rivers, Bocas de Ceniza, la Red Nacional del Agua y la Fundación Guardaguas de Ecosistemas Marinos, busca obligar al Estado a velar de manera integral por la conservación, restauración y representación institucional de las cuencas en todo el territorio nacional.
De convertirse en ley, la iniciativa establecerá un marco de obligaciones generales dirigidas a garantizar que las fuentes hídricas dispongan de derechos fundamentales para su preservación. Entre estas garantías se consagran el derecho a la integridad ecológica, a la conectividad hidrológica, a la calidad ambiental del agua, a la protección frente a la contaminación y a la restauración o rehabilitación ante daños causados por la intervención humana.

Asimismo, el texto contempla el respeto a las relaciones culturales y sociales que las comunidades han tejido históricamente alrededor del agua, junto con la exigencia de aumentar la resiliencia de los cauces frente a los efectos del cambio climático.
Para hacer efectivas estas garantías, la iniciativa conminará al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible a incorporar dentro de la Política Nacional para la Gestión Integral del Recurso Hídrico un componente exclusivo enfocado en la salvaguarda de estos derechos.
De manera complementaria, la propuesta crea un modelo de gobernanza participativo que integrará a comunidades locales, autoridades públicas, la academia y organizaciones sociales para coordinar labores de seguimiento, monitoreo y defensa activa de los cuerpos de agua.

Al respecto, Hernández resaltó el valor de su iniciativa. “Este paso representa un hito para Colombia que sigue el camino de países como Nueva Zelanda, España, Ecuador y Bolivia, que han afianzado sus políticas para preservar su riqueza hídrica como patrimonio natural de la humanidad”, dijo.
Con el inicio de este trámite legislativo, Colombia abre una discusión sobre la tutela y conservación de sus ecosistemas estratégicos. La eventual aprobación de esta norma no solo fortalecerá la seguridad ambiental de las cuencas del país, sino que consolidará un cambio de paradigma normativo donde el agua deja de ser vista como un insumo explotable para ser reconocida como la columna vertebral de la vida y el equilibrio ecológico del territorio.







