Durante la tarde del 23 de abril, el Hospital Universitario de La Samaritana emitió una alerta oficial informando que su servicio de urgencias registra actualmente una ocupación superior al 380%. Esta cifra, que cuadruplica la capacidad instalada de la unidad, ha obligado a las directivas a solicitar el apoyo y la comprensión de la ciudadanía.
La situación ha generado una prolongación atípica en los tiempos de espera, afectando la agilidad en la recepción de nuevos pacientes. Ante el desbordamiento de la capacidad operativa, el centro asistencial recordó que la atención se rige estrictamente bajo el sistema de Triage, lo que significa que se priorizan exclusivamente los casos donde existe un riesgo vital inminente para el paciente.

Para mitigar el colapso y permitir que el equipo médico se concentre en las emergencias críticas, el hospital hizo un llamado urgente a la comunidad para que haga un uso racional de las salas de urgencias. Se recomienda a los usuarios cuya condición de salud no represente un peligro inmediato considerar las siguientes alternativas:
- Consulta externa en sus respectivas EPS.
- Centros de atención primaria y puestos de salud locales.
- Servicios de telemedicina, si están disponibles.
“Nuestro equipo médico trabaja incansablemente para brindar el mejor servicio posible”, señaló la institución a través de sus canales oficiales, agradeciendo la paciencia de los usuarios que se encuentran en las salas de espera.
Esta saturación no es un caso aislado; se suma al desbordamiento operativo de la Clínica Universidad de La Sabana, cuya ocupación alcanzó un alarmante 436% en atención pediátrica y de adultos hace apenas dos días. La persistencia de estos niveles de congestión obliga a las autoridades departamentales a una vigilancia estricta de la red hospitalaria, con el fin de gestionar traslados estratégicos y optimizar el flujo de ambulancias hacia instituciones con disponibilidad.







