El sonido del silbato del tren y el movimiento sobre los rieles están cada vez más cerca de regresar a Nemocón. En una jornada de inspección y seguimiento, el alcalde municipal, Cristian Carrillo, junto al gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, recorrieron las obras de rehabilitación del corredor férreo que conecta a este municipio con Zipaquirá; un proyecto de infraestructura estratégico que promete transformar la dinámica de la región.
La obra, que ya registra un avance del 63 %, contempla una inversión de $4.950 millones destinados a revivir la conectividad y el transporte ferroviario en Sabana Centro. “Queremos que el tren vuelva a Nemocón después de varios años de esfuerzo. (…) Queremos que Nemocón siga brillando como un sitio de atracción turística”, señaló el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey durante su visita.
Este esfuerzo técnico y financiero no solo beneficia directamente a los habitantes de Zipaquirá, Cogua y Nemocón, sino que se perfila como un motor clave para potenciar el desarrollo turístico, cultural y la reactivación económica local a través de una de las rutas más emblemáticas del departamento.
La intervención, según la Gerente del El Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca, Yesenia Carreño, contempla trabajos que abarcan la recuperación integral de 14,6 kilómetros de vía férrea e incluyen el cambio de más de 1.400 traviesas y sujeciones, además de la adecuación de sistemas de drenaje y el mantenimiento de los pasos a nivel en Zipaquirá, Cogua y Nemocón.
Este tren pretende conectar la sabana con Bogotá. Según Rey, habrá conexiones con el regiotram del norte, y desde la Estación de Tren de Zipaquirá, se conectara con la locomotora tradicional. Una experiencia total para los turistas, quienes podrán ver los contrastes entre los rieles renovados.

El regreso del tren no solo abrirá las puertas a miles de turistas ansiosos por descubrir los tesoros coloniales y subterráneos de la zona, sino que reactivará el sustento de comerciantes, artesanos y emprendedores locales. Esta obra es, en esencia, una promesa de futuro sobre rieles: la certeza de que el progreso y la tradición pueden avanzar de la mano para devolverle la vida y el movimiento a las estaciones que por años esperaron en silencio.







